León.- Con fe y devoción, miles de fieles católicos en el barrio del Coecillo, la Candelaria, el Arco de la Calzada y El Calvario, vivieron la pasión del viacrucis.
Viacrucis en El Coecillo
El sofocante calor de 32°C a la sombra, según el reporte de la estación meteorológica de Sapal, no fue impedimento para recordar con intensidad el viacrucis o camino que recorrió Jesús en las 14 estaciones a lo largo de las calles del barrio del Coecillo.
Estaciones que recordaron la condena de Poncio Pilatos en los patios del Instituto Leonés. Donde Jesús fue hecho prisionero, hasta llevarlo cargando la pesada cruz de madera bajo los ardientes rayos del Sol. Mientras la multitud hacía valla protegiéndose con sombrillas.
Mientras en la calle Fray Daniel Mireles se llevaba a cabo el viacrucis organizado por la pastoral del templo de San Francisco del Coecillo, en forma paralela, en la calle Acapulco, a una cuadra, se llevaba a cabo el de la Parroquia de la Candelaria.
En el de San Francisco de Asís el joven Luis Alfredo Ortega representó a Jesús cayendo tres veces, como lo señalan las Sagradas Escrituras. Esto en el ardiente piso de loza en el Jardín de San Francisco, acompañado de los ladrones, Dimas y Gestas. Representados por Marco Juárez y Adrián Rocha López.
En el atrio, cuando colgaban la cruz de uno de los ladrones, el andamio estuvo a punto de caer.
A corta distancia iba María, representada por Lourdes Araujo Cortés, acompañando en su dolor a su hijo. Y viendo cómo los soldados romanos lo martirizaban y lo hacían caer tres veces.
En cada una de las 14 estaciones se rezó y recordó el sufrimiento de Jesús hace ya más de 2 mil años que culminó en el cerro del Gólgota, o cerro de Las Calaveras
Así también terminaron su recorrido en el atrio del templo de San Francisco de Asís, y en el de la Candelaria.
Se recordó a los fieles católicos, de acuerdo con los evangelios, que la tiniebla cubrió la tierra durante aproximadamente tres horas, coincidiendo los tiempos de la crucifixión: “El Sol se oscureció y el velo del templo se rasgó por la mitad justo ante de que Jesús exhalara su último suspiro”.
Viacrucis del Sagrario
Por segundo año, la Diócesis de León invitó a integrantes del colectivo Madres Guerreras de León a participar en el Santo Viacrucis del Sagrario, con el objetivo de dar esperanza a todas las personas que tienen a un ser querido desaparecido.
“Nos da todavía más fortaleza para seguir de pie, en la lucha, para continuar con el día a día de lo que estamos viviendo y de lo que vivimos hoy, el calvario, el viacrucis que pasamos las madres buscadoras”, comentó Martha Cruz, representante y vocera de la agrupación.
Ante miles de espectadores, se llevó a cabo la representación de la Pasión de Cristo, que comenzó a las 10 de la mañana en el Arco de la Calzada, recorrió la calle Madero y concluyó cerca del mediodía en la Parroquia del Sagrario, San Sebastián Mártir.
Fueron 17 integrantes del colectivo las que interpretaron a las Mujeres de Jerusalén, el mismo papel que representaron el año pasado durante este viacrucis que se realiza en el Centro Histórico de la ciudad.
“Hoy damos gracias que la Diócesis de León voltea a ver a las madres buscadoras, que ora por nosotras y ora por los desaparecidos. Nos da un poco de fe y esperanza”, añadió Martha en entrevista con AM.
Las mujeres de Jerusalén, integrantes del colectivo, en la octava estación del Viacrucis. Foto: Gaudium Semanario.
Las mujeres de Jerusalén, integrantes del colectivo, en la octava estación del Viacrucis. Foto: Gaudium Semanario.
La primera caída de Jesús en el Santo Viacrucis de la Parroquia del Sagrario. Foto: Gaudium Semanario.
Jesús en el Santo Viacrucis de la Parroquia del Sagrario. Foto: Gaudium Semanario.
El arzobispo Jaime Calderón Calderón durante el Viacrucis de la Parroquia del Sagrario. Foto: Gaudium Semanario.
Dolor y esperanza
Fue durante la octava estación, que simboliza el momento en que Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén, cuando la reflexión de la Iglesia se centró en el sufrimiento de quienes no encuentran a sus seres amados.
“Hoy también hay muchas razones para llorar, familias heridas, jóvenes perdidos, injusticias, indiferencia, pero Jesús nos enseña que la verdadera compasión no es solo sentir, sino actuar, llevar esperanza y sanación a quienes sufren”, externó el padre Andrés de Jesús Torres Salas.
Ese mensaje de consuelo fue retomado por el arzobispo Jaime Calderón Calderón, quien encabezó esta representación, inspirada en esta ocasión en el testimonio de la Resistencia Cristera de hace 100 años.
Desde la primera estación del Santo Viacrucis, el arzobispo de la Diócesis de León expresó una oración para sanar las heridas del pasado y para que las personas se conviertan en instrumentos de paz.
“Cristo Rey, enséñanos a reinar contigo desde el servicio, no desde la imposición; desde el perdón, no desde la violencia”, dijo al inicio de la representación.
El intenso sol no impidió que miles de asistentes y más de 120 actores demostraran su fe este viernes 3 de abril.
Durante algunas de las oraciones, las integrantes de Madres Guerreras de León no pudieron evitar llorar, pero al finalizar el recorrido revelaron su satisfacción por formar parte del viacrucis por segundo año.
“Nos gustó desde el año pasado, fue muy representativo de lo que vivíamos, de la ola de violencia que por desgracia hay aquí en nuestro estado de Guanajuato, pero ahora se trató más de la esperanza, de tener más fe y nos gusta, estamos muy agradecidas”, mencionó Martha Cruz.
Durante la decimotercera estación, en la que Jesús es bajado de la cruz y puesto en brazos de su madre, nuevamente la reflexión se centró en el dolor que viven muchas mujeres.
“En los momentos más oscuros de la historia, innumerables madres han vivido esta estación: sosteniendo cuerpos sin vida, abrazando ausencias, aprendiendo a llorar en silencio”, fue parte de la lectura.
“Fui sintiendo la presencia de Jesús”
Diego Eliud Alonso Muñoz, intérprete de Jesús, compartió su sentir al concluir este recorrido instaurado para el Santo Viacrucis que encabeza el arzobispo Jaime Calderón Calderón.
“Vengo con mucha emoción, mucha felicidad, también cansancio, pues somos seres humanos, pero con mucha fuerza espiritual porque durante el trayecto de verdad fui sintiendo la presencia de Jesús en el momento”, dijo en entrevista con AM.
El originario del barrio de San Miguel señaló que desde hace 15 años ha participado en los viacrucis y que en la edición anterior estuvo en los cantos junto a su esposa.
“Es algo muy especial actuar en la parroquia en las pascuas juveniles, porque aquí conocí a mi esposa, entonces aquí está mi vida entera”, compartió Diego, de 31 años.
Jorge Reyes, quien interpretó a uno de los guardias romanos, también reveló las emociones que le dejó actuar por primera vez en este recorrido, aunque anteriormente ya había participado en el viacrucis de San Isidro.
“Es muy bonito, la verdad que uno sí suelta casi la lágrima cuando ve a nuestro señor crucificado, es muy emotivo y hermoso”, contó al finalizar, en entrevista con AM.
Viacrucis del Calvario en el Barrio Arriba
Armando Gómez Aguirre, el rostro del nuevo Cristo del Calvario. Foto: Leopoldo Medina.
Devotos llegaron desde temprano. Foto: Leopoldo Medina.
Exitosa presentación del Viacrucis en El Calvario. Foto: leopoldo Medina.
Cristo la cruz. Foto: Leopoldo Medina.
Cristo es despojado de sus ropas. Foto: Leopoldo Medina.
Cristo presentado a Pilatos. Foto: Leopoldo Medina.
El párroco del Barrio Arriba, Salvador Veloz Asencio, dijo que esta edición se celebró por la paz. “Imitemos a Cristo con actos y no solo con representaciones”, e hizo un llamado a ser católicos completos.
Lo anterior lo expresó durante el inicio de la ceremonia de Viernes Santo, el día que Jesús fue crucificado. Con una férrea voluntad y una fe inquebrantable, Armando Gómez Aguirre realizó bien el personaje de Cristo, con mucho amor a Dios.
Asistieron al menos 7 mil personas durante la representación a lo largo de todo el recorrido bajo un inclemente sol, pero con mucha fe y tradición.
En el atrio del templo del Calvario se hizo la representación de la condena de Jesús. Minutos antes el párroco había expresado: “Danos la paz que promete tu evangelio, aquella que el mundo no puede dar. Enséñanos a construirla con el fruto de la verdad y la justicia”.
En la primera estación, Jesús es condenado a muerte, Pilato expresa: ¿qué haré con Jesús, llamado el Mesías?. Todos respondieron “crucifícalo”. Entonces puso en libertad a Barrabás; y a Jesús después de haberlo azotado, lo entregó para que fuera crucificado.
En la bajada del Calvario, fue donde se desarrolló la II Estación: Armando Gómez encarnado a Cristo, tomó su cruz. En este acto se recordó la propuesta de Dios: “Que quien quiera seguirme cargue con su cruz y me siga”. ¿Quien no tiene una cruz?, reflexionaron.
La procesión fue guiada por los seminaristas Maximiliano de Guadalupe y José Armando Guerrero del Seminario Mayor, la gente los siguió con sencillez en las oraciones.
En la III estación, Jesús cae con la cruz, demostrando la debilidad humana, la reflexión de los guías fue el valor de la cruz, pues mediante ésta redimió a los humanos de sus pecados, esta fue en la calle 27 de Septiembre. El sol calaba y en serio.
En la IV estación se encuentra Cristo con su Madre. Donde se valora el papel de María, su amor inmenso a Jesucristo.
La V estación Jesús es ayudado por el Cirineo, la reflexión es: “Ayúdense mutuamente a llevar las cargas y así cumplirán la ley de Cristo”, un llamado a los católicos a ser solidarios.
La VI estación es cuando Cristo recibe a Verónica quien le enjuga el rostro y queda impreso en el pañuelo.
VII estación, cae por segunda ocasión, sigue su camino al Calvario. En la VIII se encuentra con las mujeres de Jerusalén y las consuela. Inminente vuelve a caer por tercera vez, Cristo no declina y camina a su misión final, esto sucede en la IX estación. En la X estación es despojado de sus vestiduras y en la siguiente es clavado en la cruz.
En la XII estación muere el Rey de Reyes. Dios es bajado -XIII estación- y su madre siempre está allí. Luego colocado en el sepulcro y se espera su resurrección.
Un Viacrucis del Calvario bien llevado en orden, bajo la supervisión de Francisco Emmanuel Galván; el nuevo Cristo, Armando Gómez, cumplió su misión. Asistentes lo vivieron a su manera, algunos lloraron al ver las últimas escenas. Otros fueron como un paseo familiar.
Viacrucis de Chapalita: 66 años de fe, tradición y realismo en León
A pesar de que inició con hora y media de retraso, cientos de leoneses esperaron pacientes para presenciar la representación del Viacrucis de Chapalita, una de las tradiciones más esperadas de Semana Santa por los fieles.
Previo al inicio de la representación del juicio de Jesús en la Explanada del Templo de Fátima en la colonia Arbide, AM entrevistó a algunos de los participantes que durante décadas han representado por fe y tradición familiar a varios personajes.
Uno de ellos es Jorge de Jesús Velázquez Piñon de 41 años quien representó a Centurión, la persona que ató o amarró a Jesús en la flagelación; compartió que en 2005 y 2006 representó a Jesús y en otra ocasión a uno de los ladrones.
“Un vecino fue quien me invitó a participar en el viacrucis, empecé en el año 2000 y desde entonces nunca he dejado de participar y por eso he tenido la satisfacción de representar a varios personajes. Es un gusto y un privilegio muy grande porque es algo muy bonito representar todo esto.
“La preparación es física, mental y espiritual. Cada participante debe prepararse para poder transmitir a la gente el mensaje del viacrucis porque muchas veces la gente viene por el morbo y los golpes y porque este viacrucis es reconocido por lo violento”, comentó.
Jorge invitó a los asistentes a los viacrucis a no centrar su atención en estos aspectos, sino en el mensaje que significa la representación del viacrucis que es todas las personas vivan en santa paz, entre hermanos, vecinos y en familias.
Transmite tradición a jóvenes
Este año, Juan Tomás Navarrete fue el sacerdote Anás, platicó que desde hace 31 años ininterrumpidos participa en el viacrucis de Chapalita, tradición que transmitió a sus hijos y nietos quienes también participan.
“He realizado varios personajes, pero últimamente me ha tocado ser el sacerdote Anás para darle prioridad con otros personajes a las personas jóvenes que empiezan a formar parte del viacrucis y que vayan aprendiendo.
“Es muy importante hacer esto para que no se pierda esta tradición, por eso cuando llegan jóvenes busco transmitirles algo de lo que he aprendido porque esto es algo que no queremos que se pierda”, enfatizó.
Juan Tomás compartió que para este personaje se dejó crecer la barba durante mes y medio y explicó que el sacerdote Anás era como la ley suprema que sometía a las personas.
“En aquellos tiempos los sumos sacerdotes tenían una autoridad y ahí nos damos cuenta de cómo vivió su vida Jesús y cómo la tenemos que vivir ahora. Hoy tenemos que vivir bajo la ley pero de Dios“, expresó.
Se preparan con golpes y oraciones
En el estacionamiento del Templo de Fátima ubicado en la calle Chiapas Sur en la colonia Arbide, se instaló un vestidor con un trozo de tela sujetada a cuatro árboles donde Jesús y los personajes principales se preparaban para la representación.
A las 12:30 del día ahí se encontraba Jesús interpretado por Josafat Pérez de 30 años, así como Barrabás y los ladrones a quienes se les prepara con masajes, golpes y oraciones antes de salir al escenario.
“Primero se les da un masaje y se les golpea un poco para que no vayan tan tibios o fríos a la hora de la representación. Así se les prepara y antes hacen oración”, explicó Miguel Ángel Vargas quien representó a Herodes.
Miguel quien también dijo ser organizador de este viacrucis que se realiza desde hace 66 años y detalló que en el mismo participan alrededor de 50 personajes.
Agregó que el retraso se debió a ejercicios del templo sin dar mayores detalles y aseguró que no se registró ningún incidente en la organización.
A las 12:42 de la tarde Jesús salió del vestidor y comenzó la representación del juicio de Poncio Pilato a Jesús, seguido de la corona de espinas y los azotes.
Chicos y grandes buscaban el mejor lugar para apreciar la representación, se cubrían el sol con sombrillas y gorras; algunas personas comían antojitos, mientras otras estaban atentas para grabar con su celular.
Durante la representación se escucharon expresiones de asombro como: “¡Ahí vienen!”, “Ya me dio miedo!” y ¡Sí le pegaron de verdad!.
Fue a las 2:35 de la tarde cuando comenzó el recorrido del viacrucis por el bulevar Las Palmas, Jesús comenzó el trayecto cargando la cruz y continuó por el bulevar Campeche, decenas de personas ocuparon los camellones y presenciaron el paso de Jesús, así como el de Dimas y Gestas quienes eran golpeados y azotados mientras cargaban su cruz.
Con la interpretación de la muerte de Jesús en el cruce del bulevar Campeche y la Avenida Manuel de Austri llegó a su fin el viacrucis.
¿Qué es el Viacrucis?
El Viacrucis es una interpretación que consiste en recorrer espiritualmente el camino que hizo Jesús hasta el monte Calvario mientras cargaba la cruz.
Es por ello que esta palabra significa en latín “El camino de la cruz” y el camino está conformado por 14 estaciones que representan escenas de la pasión de Jesús.
AM/AAK