León, Gto., 3 de abril de 2026.– En el Barrio de San Miguel, el Vía Crucis se mantiene como una de las tradiciones más arraigadas, al representar no solo la Pasión de Cristo, sino también una manifestación viva de fe, identidad y comunidad.
De acuerdo con la tradición oral, esta práctica inició a principios del siglo XX; sin embargo, entre las décadas de 1960 y 1980 se formalizó su organización. En ese periodo, los habitantes establecieron recorridos, asignaron roles y conformaron un comité que dio estructura al evento que hoy se conserva.
Actualmente, cerca de 100 participantes, entre actores y personal de apoyo, hacen posible el desarrollo ordenado del recorrido y las actividades en la explanada. Además, la preparación comienza con hasta dos meses y medio de anticipación, lo que permite afinar detalles y fortalecer el trabajo colectivo.
Este esfuerzo comunitario lo encabeza Gaspar Hernández Veloz, quien impulsa la continuidad de la tradición y fomenta la participación de nuevas generaciones. Por ello, el compromiso de los habitantes mantiene vigente esta expresión cultural.
Asimismo, durante la representación, las calles se transforman en un escenario simbólico donde cada estación del Vía Crucis refleja no solo momentos de la Pasión, sino también el arraigo y la memoria de una comunidad unida por sus tradiciones.
Finalmente, esta práctica reafirma el valor de las expresiones culturales que fortalecen la cohesión social y preservan la identidad del Barrio de San Miguel en León.