MONTERREY, NL., 3 de abril de 2026.- La Procesión del Silencio —una de las celebraciones religiosas de Semana Santa— llegó a México en la época virreinal para sumarse públicamente al dolor que sufre María tras la muerte de Jesús.
La celebración busca recordar el sacrificio de Cristo, invitar a las personas a reflexionar y arrepentirse, y mantener vivas las tradiciones religiosas al transmitir la fe a las nuevas generaciones a través de actos simbólicos.
Además,la Procesión del Silencio tiene normalmente lugar durante la noche del Viernes Santo, donde con imágenes sagradas de Cristo crucificado, el Santo Entierro o la Virgen Dolorosa, los fieles transitan con velas encendidas, caminando en silencio y en oración.
Aunque se caracteriza por no hablar, los participantes suelen rezar o reflexionar de manera personal sobre la Pasión de Cristo, recordando momentos como el Viacrucis, los misterios dolorosos del Rosario o las palabras de Jesús en la cruz. En algunos sitios, incluso se acompañan con cantos tradicionales de arrepentimiento.
Según un artículo de Desde la Fe, la revista quincenal de la Arquidiócesis de México, el origen de la Procesión del Silencio se remonta a las procesiones penitenciales de la Edad Media en España, como lo es en Sevilla.
Como ejemplo se menciona la que se lleva a cabo en San Luis Potosí, que inicia donde culmina: en la Plaza del Carmen. Esta es “organizada desde 1954 e inspirada directamente en las procesiones sevillanas”, la cual es considerada la más grande del continente.
La Iglesia reconoce estas celebraciones como formas de devoción popular que permiten a los creyentes acercarse y comprender mejor los misterios de su fe.
El cargo Procesión del Silencio: lo que debes saber sobre esta práctica apareció primero en Quadratín Nuevo León.