Maricarmen Abascal podrá volver a la vivienda en la que ha vivido durante más de siete décadas. La mujer, de 87 años, ha aceptado finalmente el acuerdo alcanzado entre sus representantes y Urbagestión, la empresa propietaria del piso del que fue desalojada el pasado 23 de septiembre. Su regreso se producirá cuando reciba el alta del Hospital Gregorio Marañón, donde permanece ingresada desde el desahucio.
La noticia supone un giro radical respecto al escenario de hace apenas unos días, cuando Maricarmen abandonó su domicilio y su caso desencadenó movilizaciones en Madrid. La mujer podrá recuperar ahora su vivienda mediante un nuevo contrato de alquiler de ocho años, cuya renta no podrá superar el 30% de sus ingresos netos.
Según su abogada, Beatriz Duro, Maricarmen ha recibido la noticia con alivio y se encuentra deseando recuperarse para regresar cuanto antes al que ha sido su hogar durante buena parte de su vida. Sus pertenencias continúan dentro del inmueble situado en la calle Alcalde Sáinz de Baranda, en el distrito de Retiro.
El pacto se cerró después de una reunión de más de cuatro horas entre los representantes de Maricarmen y Urbagestión. La Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS) actuó como intermediaria durante las conversaciones, en las que también participaron familiares y representantes del Sindicato de Inquilinas.
La negociación permitió encontrar una fórmula diferente a la propuesta inicialmente planteada por la propiedad, que había intentado encajar la vivienda en el programa municipal ReViVa. Esa alternativa no pudo llevarse adelante porque el inmueble no cumplía las condiciones exigidas por el programa, entre ellas la relativa a las cargas hipotecarias.
Finalmente, las partes recurrieron al Servicio de Intermediación del Alquiler del Ayuntamiento de Madrid. Este mecanismo permitió establecer las condiciones del nuevo arrendamiento y ofrecer garantías tanto a la inquilina como a la propiedad.
Un alquiler adaptado a sus ingresos
Uno de los elementos centrales del acuerdo es la renta. El nuevo contrato establece que Maricarmen no tendrá que destinar más del 30% de sus ingresos netos al alquiler. Las informaciones difundidas tras el acuerdo sitúan la cantidad alrededor de los 500 euros mensuales, aunque el importe definitivo se calculará con la documentación económica correspondiente.
El contrato tendrá una duración de ocho años y se ajustará a la Ley de Arrendamientos Urbanos. Además, la EMVS ofrecerá a Maricarmen servicios de asesoramiento jurídico, económico, técnico y fiscal durante la vigencia del arrendamiento.
La propiedad también contará con determinadas garantías vinculadas al programa municipal, entre ellas un seguro multirriesgo para la vivienda y otro destinado a cubrir posibles impagos. De esta manera, la solución pretende ofrecer protección a ambas partes dentro del nuevo marco contractual.
El regreso a casa no será inmediato. La mujer permanece ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde el día del desahucio y deberá recibir primero el alta médica.
Su primo Vicente fue el encargado de comunicarle el acuerdo, según explicó su abogada. La reacción de Maricarmen fue de alegría al conocer que podrá recuperar la vivienda. Ahora, su principal deseo es recuperarse y volver cuanto antes al piso donde todavía permanecen sus pertenencias.
Los trámites para formalizar el nuevo contrato ya están en marcha. Una vez completados y cuando los médicos determinen que puede abandonar el hospital, podrá regresar directamente a su domicilio.
Un desenlace que llega después del desahucio
La solución alcanzada tiene una particularidad poco habitual: Maricarmen podrá regresar al mismo domicilio del que fue desalojada apenas una semana después.
Su abogada ha considerado el acuerdo un acontecimiento excepcional y ha destacado que es la primera vez en años que la propiedad se sienta a negociar una solución con la representación de la anciana. El Sindicato de Inquilinas también ha interpretado el pacto como un resultado de la presión social generada durante los últimos días. Estas son valoraciones de sus representantes y forman parte del debate sobre el desenlace del caso.
Urbagestión, por su parte, ha señalado que ha aceptado la solución por razones sociales y ante la situación de vulnerabilidad de Maricarmen. La empresa también ha agradecido la intermediación de la EMVS para alcanzar el nuevo marco contractual.
Ahora, el siguiente paso es completar la documentación del nuevo alquiler y esperar al alta médica. Cuando salga del hospital, Maricarmen podrá regresar a la casa en la que vivió durante más de 70 años, esta vez como arrendataria de un contrato de ocho años y con una renta vinculada a su capacidad económica. @mundiario