Cd. de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo una sentencia de 12 años de prisión contra José "N" por el delito de transporte ilegal de personas migrantes, en un caso que evidencia la persistencia del tráfico de personas en rutas del noroeste del País, clave para el cruce hacia Estados Unidos.
De acuerdo con el organismo, el sentenciado fue detenido en 2024 por elementos de la Guardia Nacional en el kilómetro 98+200 del tramo Ciudad Obregón-Guaymas, sobre la carretera federal México 15, en Guaymas.
En el vehículo transportaba a 52 personas extranjeras -20 de ellas menores de edad- que no contaban con documentación para acreditar su estancia legal en el País.
Tras su detención, el Ministerio Público Federal integró la carpeta de investigación y presentó pruebas ante un Juez, quien además de la pena de prisión impuso una multa de 814 mil 275 pesos al señalado.
Este caso se inscribe en un contexto de creciente presión sobre las rutas migratorias que atraviesan el norte de México. Sonora, en particular, se ha consolidado como un corredor estratégico para redes de tráfico de personas que buscan evadir los controles en estados como Tamaulipas o Chihuahua, ante el reforzamiento de la vigilancia por parte de autoridades mexicanas y estadounidenses.
El delito por el que fue sentenciado José "N" está contemplado en la Ley de Migración, que sanciona a quienes faciliten o transporten a personas extranjeras sin documentos, especialmente cuando se pone en riesgo su integridad, como ocurre en traslados masivos y en condiciones precarias.
Un elemento relevante del caso es la presencia de 20 menores de edad entre las personas transportadas, lo que refleja una tendencia creciente en los flujos migratorios hacia Estados Unidos: el aumento de niñas, niños y adolescentes, muchos de ellos viajando en condiciones de vulnerabilidad o acompañados por redes de tráfico.
Autoridades mexicanas han advertido que estos grupos son particularmente susceptibles a delitos como trata de personas, extorsión o abandono en zonas de alto riesgo, especialmente en regiones desérticas del norte del País.
Además, este tipo de operativos forma parte de los compromisos de México en materia de contención migratoria y combate al tráfico de personas, en coordinación con Estados Unidos. En los últimos años, la presión bilateral ha derivado en un mayor despliegue de fuerzas federales en carreteras y puntos estratégicos.