La crisis migratoria de Ceuta ha vuelto a elevar la tensión política después de que Alberto Núñez Feijóo endureciera su diagnóstico sobre lo ocurrido en la ciudad autónoma. El presidente del Partido Popular ha asegurado que los últimos incidentes demuestran, a su juicio, que la situación no puede analizarse únicamente como un fenómeno migratorio y ha situado el foco en los enfrentamientos registrados con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante el operativo de traslado al nuevo campamento del puerto.
Desde Melilla, donde ha participado en distintos actos y reuniones, Feijóo ha afirmado que "esto no es inmigración" y ha sostenido que las personas implicadas en los incidentes no estaban actuando como migrantes que buscan acceder al mercado laboral, sino enfrentándose al orden público y a los agentes. Sus declaraciones llegan después de una jornada marcada por momentos de tensión durante el traslado desde las playas de Benítez y El Trampolín hacia las instalaciones habilitadas en el puerto de Ceuta.
Feijóo sitúa la seguridad en el centro
El dirigente popular ha aprovechado los acontecimientos para insistir en una idea que el PP viene defendiendo desde el comienzo de la crisis: Ceuta afrontaría una cuestión que trasciende la inmigración irregular y afecta también a la seguridad y al control de la frontera.
Feijóo ha criticado al Gobierno de Pedro Sánchez por la gestión de la situación y ha considerado que las imágenes del operativo evidencian una falta de control por parte del Ejecutivo. En su intervención, ha calificado el escenario de "polvorín" y ha defendido que la respuesta debe pasar por el retorno de las personas que entraron en Ceuta durante la crisis de finales de julio.
El líder del PP también ha planteado que el Estado debe reforzar su presencia en Ceuta y Melilla y ha vinculado la gestión de ambas ciudades autónomas con la defensa de las fronteras españolas y europeas.
Su posicionamiento se produce, además, en un momento en el que el Partido Popular está tratando de llevar el debate sobre Ceuta al ámbito europeo. Feijóo ha anunciado su intención de desplazarse a la ciudad autónoma acompañado por representantes del Partido Popular Europeo y ha defendido una mayor implicación de las instituciones comunitarias.
El traslado al puerto desencadena nuevos enfrentamientos
Las declaraciones del presidente del PP coinciden con una jornada especialmente complicada en Ceuta. El Gobierno comenzó este viernes el traslado de los migrantes que permanecían en diferentes asentamientos hacia un campamento temporal instalado en terrenos del puerto.
Las instalaciones tienen capacidad para alrededor de 1.700 personas, por lo que no podían acoger a todos los migrantes que permanecían en las playas. La operación provocó momentos de tensión y aglomeraciones, y algunas personas que no pudieron acceder al recinto tuvieron que regresar posteriormente a los asentamientos.
La intervención policial se produjo en un contexto de gran concentración de personas y de incertidumbre sobre quién podía acceder al nuevo dispositivo. Según la información publicada durante la jornada, también se produjeron carreras y momentos de desorden, mientras las fuerzas de seguridad trataban de organizar el traslado.
El operativo contó con la participación de Policía Nacional, Guardia Civil y efectivos militares, en un despliegue diseñado para trasladar a un número elevado de personas desde las zonas donde habían permanecido durante semanas.
El debate sobre qué está ocurriendo en Ceuta
Las palabras de Feijóo introducen además una discusión terminológica y política sobre la naturaleza de la crisis. Su afirmación de que "esto no es inmigración" parte de los incidentes protagonizados durante el traslado y de los enfrentamientos con los agentes de seguridad. Sin embargo, el hecho de que se hayan producido episodios de alteración del orden no elimina que el contexto general sea el de una entrada masiva de personas migrantes y una posterior operación de acogida y retorno.
La cuestión central pasa ahora por determinar cómo evolucionará la situación en los próximos días y qué ocurrirá con las personas que permanecen fuera del campamento. El Gobierno deberá continuar con su identificación y tramitación, mientras el PP mantiene la presión política para reclamar retornos y una respuesta de mayor contundencia en materia fronteriza.
Así, los incidentes del traslado han abierto un nuevo capítulo de confrontación política alrededor de Ceuta. Feijóo ha utilizado las imágenes de la jornada para reforzar su tesis de que la ciudad afronta también un problema de seguridad, mientras el Gobierno reivindica la actuación de los cuerpos de seguridad y la necesidad de continuar con el procedimiento de acogida y retorno dentro del marco legal. @mundiario