
Luego del Viacrucis y la reflexión de las Siete Palabras, la actividad que cierra el Viernes Santo en la Iglesia Católica es la Procesión del Silencio y el Pésame a la Virgen María; sin embargo, en distintas regiones de México este momento se ha consolidado con las corridas de toros como una tradición arraigada.
Pese a que uno responde a un carácter religioso y es otro vinculado al espectáculo, ambas manifestaciones comparten elementos que los mantienen vigentes hasta el día de hoy.