Pudor, rubor, candor, sudor, clamor, temor y furor al doble. Episodio 10
Plácido DETONA Epítetos y epítomes. Inversionistas dañados por SOFOM Feliz enfrentan una desgracia que consume más que sus patrimonios: sus vidas
¿Les platico? ¡Arre!
No duermen. La culpa y la vergüenza les consume.
Pierden peso y la pesadumbre les atormenta.
Hasta ahora han sido impotentes de buscar aliarse para exigir que se les pague lo que Fernando García Sada les robó valiéndose de la confianza que le tenían a él y a su padre.
Entre los afectados hay gente de su propia familia y no entienden por qué el progenitor de este truhan de pedigrí, sigue defendiéndolo en privado, dentro de las puertas de la mansión donde vive en San Pedro Garza García.
Ese es uno de los dilemas que asalta la razón de los inversionistas que se jalan de los pelos por el error que cometieron al meter su ahorros y pensiones en uno de los instrumentos más peligrosos que existen en México: las SOFOMES, ante la pasividad del gobierno que está obligado -en teoría- a ofrecer seguridad a los habitantes de este vapuleado País.
Ayer ocurrieron dos eventos que narro aquí con el sigilo de no tener -todavía- el consentimiento de los inversionistas afectados para añadir sus nombres y apellidos a mis publicaciones:
1.- Un matrimonio de octogenarios me pidió servir como enlace entre ellos y el padre de Fernando García Sada para pedirle a este buen hombre que antes tenía un buen nombre, que les regrese de su bolsillo los 10 millones que les esquilmó ese desgraciado. El epíteto corre por cuenta de ellos. El epítome, por la mía.
Pero, difícilmente éste, su irreverente servidor, pasaría del postigo y la mirilla de seguridad a las puertas de la mansión donde vive, a pesar de que hasta antes de este brutal desaguisado, contaba con su confianza para ser recibido ahí.
2.- Hay en esta comarca un abogado muy singular que cierto día encabezó a sus clientes afectados por las compañías de seguros, en una protesta a las puertas de la casota de SPGG donde vive el director regional de una de esas aseguradoras.
Desconozco el desenlace que tuvo dicho evento, pero lo que sí sé es que el mentado directivo sufrió el escarnio público de ser exhibido como uno de los que se aprovechan de la confianza de clientes que todavía creen en las compañías de seguros.
Ayer que hablé con él le solté parcialmente el asunto por el cual lo busqué y quedó de que platicaremos personalmente a su regreso, porque anda fuera del País.
EPÍTOME
RUBOR hace presa de los afectados por Préstamo Feliz.
CANDOR les hace creer que el Poder Judicial y las autoridades respectivas ayudarán para que recuperen lo perdido. Son candorosos también al pensar que el padre de Fernando García Sada aceptará devolverles de su bolsillo lo que perdieron. “¿Qué son para él 10 millones de pesos? Sería como quitarle un pelo al gato”. Piensan ilusamente.
SUDOR frío destilan todos ellos debido a la situación por la que atraviesan.
CLAMOR de justicia es la bandera que enarbolan. No tienen otra, hasta ahora.
TEMOR de perder algo más que su patrimonio, no les deja dormir. Son sonámbulos que esperan despertar de esta pesadilla en la que ellos mismos se metieron, cierto, pero engatusados por quienes abusaron de su confianza. Más temor sienten al saber lo que sucedió con otros defraudados igual que ellos: Los inversionistas de Banca Ahorro FAMSA, que murieron en el intento de recuperar lo que invirtieron.
FUROR les causa saber que mientras ellos viven de arrimados, sin dinero ni para pagarse un ventilador, los dueños de la SOFOM Préstamo Feliz viven día y noche con aire acondicionado.
FUROR les provoca también, que esta Semana Santa y la de Pascua, los burócratas del Poder Judicial están de vacaciones.
Y mientras todo esto sucede, Javier Garza Hoeffer, presidente de la ASOFOM, asociación nacional de SOFOMES a la que estuvo afiliada la de Préstamo Feliz, se ufana en su LinkedIn de los logros alcanzados durante el encuentro regional norte que tuvo lugar en estas tierras, el pasado 11 de marzo.
“Qué poquísima madre la de estos cabrones”, diría mi abuela la alcaldesa.
CAJÓN DESASTRE
El tema da para más, por eso, mañana no habrá cambio de programa. El Episodio 11 de esta serie depara un desafío para la fiscalía estatal, la SHCP y la CNBV.
También mañana, el Incomparable Iván y toda su Compañía, más la Irreverente de mi Gaby Kalifa Kaún de Garza y Gaza y la actuación especial de Luis Gerardo Treviño, el patético “DILAPILA”, desde la torre administrativa donde despacha y quizá pronto sea despachado de la Secretaría del Medio Ambiente del gobierno de Samuel García, porque más que ayudante, es un estorbante.
Igual se nos puede aparecer Sanjuana Martínez, quien junto a una parvada de alucinados amenazó hace más de dos meses con demandarme. La estamos esperando, sentaditos para no cansarnos...
Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “SIP, Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Es miembro de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe diariamente su columna “IRREVERENTE” para prensa y TV en más de 40 medios nacionales y extranjeros. Maestro en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras, de distinguidos comunicadores. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.