Hay una sorprendente cantidad de llantos en el lugar más mágico de la Tierra.
No te preocupes: son lágrimas de felicidad.
En una cálida mañana de miércoles de febrero, las Plus Size Park Hoppers acababan de subirse a la atracción de los Piratas del Caribe del Magic Kingdom en Disney World. El grupo, cinco amigas treintañeras de Massachusetts, se han convertido en celebridades de nicho en los tres años transcurridos desde que empezaron a publicar videos documentando sus experiencias sobre cómo es tener un cuerpo más grande en los parques de atracciones. Muestran regularmente cómo desenvolverse en los asientos de las montañas rusas y señalan qué restaurantes tienen sillas sin reposabrazos ajustados.
El grupo estaba mirando espadas de plástico en la tienda de regalos a la salida de la atracción cuando una mujer de talla grande en un patinete eléctrico de movilidad empezó a hablar con ellas. Entonces rompió a llorar.
Jennifer Stauch, de 55 años, de Gilead, Ohio, dijo que llevaba años siguiendo a las mujeres en las redes sociales.
“Casi siento que son mis amigas. Salen y hacen las cosas que yo quiero hacer. A veces la familia no lo entiende, pero…”, Stauch se interrumpió. Llevaba una camiseta roja con la palabra “Hogar” estampada sobre el castillo de Cenicienta.
“Lo entendemos, lo entendemos”, dijo Deanna Wood, una de las Park Hoppers. Stephanie Lanciani, otra de las integrantes, ofreció un abrazo a Stauch antes de separarse.
Un antídoto contra el #SkinnyTok
Con medicamentos para perder peso como el Ozempic que contribuyen a una cultura de extrema delgadez en las alfombras rojas y comunidades de medios sociales como #SkinnyTok que dan glamour a los trastornos alimenticios, las Plus Size Park Hoppers ofrecen algo así como un antídoto.
“En un mundo en el que las GLP-1 están de moda, nosotras vamos a contracorriente apostando por las tallas grandes”, dijo Lanciani.
Si alguna vez has visto un video de las Plus Size Park Hoppers, reconocerás inmediatamente la voz de Lanciani, tan alegre y cantarina como la de una princesa Disney.
“Somos las Plus Size Park Hoppers y tenemos desde la talla 2x a la 5x”, abre cada video, una línea que describe sus tallas de ropa y que se ha convertido en la tarjeta de presentación del grupo.
Además de Lanciani y Wood, el quinteto está formado por Katie Mazzeo y las hermanas Ashley y Sarah Dignard. Son amigas desde hace años, algunas desde la infancia.
Amantes de Disney desde hace tiempo y poseedoras del pase anual, las integrantes del grupo han visitado juntas los parques desde 2016, pero no fue hasta 2023 cuando Lanciani propuso a sus amigas convertir sus experiencias en contenido. Ahora, hacen tantos viajes como sus presupuestos y agendas de trabajo les permiten, normalmente unas seis visitas al año.
Su primer éxito viral fue una demostración de cómo sentarse a horcajadas en los asientos tipo motocicleta de una montaña rusa temática de Tron que ofrecía consejos sobre cómo solicitar un asiento accesible si el estándar era demasiado pequeño.
Aunque no busques sus consejos relacionados con el tamaño, es divertido ver a la gente hablar de algo que realmente ama. En este caso, ese algo es Disney World, un lugar donde “las cosas siguen pareciendo mágicas”, dijo Lanciani.
‘¿Son ellas?’
Navegar por el Reino Mágico con las Park Hoppers es como jugar a un videojuego utilizando un código de trucos. Planifican sus días con precisión, utilizando Lightning Lane, un servicio que permite a los visitantes pagar más para saltarse las filas. Saben exactamente dónde sonreír a las cámaras de las atracciones. Y, lo más importante, saben exactamente qué adaptaciones solicitar.
Aunque no todas caben físicamente en todas las atracciones, el grupo dijo que los empleados de Disney suelen ser de bastante ayuda. Por ejemplo, mientras estaban en la fila de la montaña rusa de Tron, varias de ellas pidieron un asiento especial tipo carro que acomoda a los clientes más grandes. Un empleado las dirigió a una fila específica para ese asiento. En otras atracciones, como Piratas del Caribe, el grupo pregunta si puede sentarse una sola persona o dos en asientos tipo banca en los que caben hasta tres.
Pedir estas modificaciones requiere “confianza”, dijo Lanciani, pero espera que al publicarlas puedan inspirar a otros a pedir también lo que necesitan.
Entre paseo y paseo, el grupo dedicó tiempo a grabar videos para las redes sociales. En uno, cada mujer modeló su “atuendo del día”, detallando dónde compró su conjunto, desde orejas de ratón hasta zapatos tenis.
“Puede ser difícil para las personas de talla grande encontrar ropa, así que nos gusta decirle a la gente dónde compramos la nuestra”, dijo Lanciani.
El grupo planifica los conjuntos de cada día en torno a un tema: este día era “La Bella y la Bestia”. A los clientes adultos de los parques Disney no se les permite portar disfraces. En su lugar, hacen sutilmente cosplay —una práctica conocida como Disney bounding— con referencias a los personajes que están copiando, como una camiseta y una falda amarillas en un guiño a Bella.
Pulseras y acosadores
En la actualidad, el grupo tiene medio millón de seguidores en TikTok e Instagram, y muchos también en la vida real. Caminando por Main Street, EE. UU., la vía central del Reino Mágico, se oían murmullos de “¿son ellas?”.
Una empleada del parque dijo que estaba más emocionada por ver a las Park Hoppers que por ver al nuevo director ejecutivo de Disney.
Antes de este viaje, Wood hizo unas 400 pulseras de la amistad, con cuentas de diminutas cabezas de plástico de Mickey Mouse y las letras “PSPH BFF” (Plus Size Park Hoppers Best Friend Forever). Sirve para romper el hielo con los fans, dijo.
No es que sus seguidores necesiten ayuda para romper el hielo. A lo largo del día, decenas de personas de todas las edades y tallas se detuvieron para charlar y tomarse fotos. La mayoría se llevó una pulsera. Un grupo de adolescentes de Wisconsin gritaron: ”¡Mamá, tómame una foto!” cuando se encontraron con el grupo, y luego se alejaron dando saltitos con los puños en alto.
“Espero que estemos enseñando a la gente a ser más amable. Toda mi vida, de niña y adolescente, sufrí acoso por mi peso, y ahora la gente nos quiere por lo que hacemos”, dijo Wood.
Las mujeres también tienen que soportar su buena dosis de crueldad en internet. Han sido objeto de odio y acoso, incluso de amenazas de muerte.
“Cuanto más felices salimos en nuestros videos, más se enfadan”, dijo Lanciani. Intentan ignorar los comentarios desagradables, y buscan en su lugar encontrar humor en ellos. Y hay otro bálsamo para la negatividad: en la economía de la atención, una vista de un hater tiene el mismo valor que una de un seguidor.
A lo largo de los años, el grupo ha ganado suficiente dinero con la venta de productos y los acuerdos con las marcas como para financiar algunos de sus viajes. Justo antes de esta visita a Disney World, el grupo pagó los boletos para un crucero Disney por el Caribe con dinero obtenido de las redes sociales, según dijeron.
Un viaje más
Cuando el sol empezó a ponerse, el grupo se acomodó para el espectáculo nocturno de fuegos artificiales. Varias de ellas hicieron gestos al cielo exactamente al compás, como si estuvieran dando la señal de salida a la pirotecnia.
Después, algunas de las Park Hoppers dieron un último paseo en la montaña rusa Space Mountain, donde Lanciani ofreció pulseras de la amistad a varios empleados que la habían reconocido.
Cuando la montaña rusa se detuvo, uno de los empleados preguntó si el grupo deseaba “volver a subir”, lo que en el lenguaje de Disney significa que se les acompañe a la parte delantera de la fila para una vuelta más.
Claro que sí.