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Noticias de Querétaro 04 Apr, 2026 08:12

El día que perdimos nuestra sombra

Capítulo II primera parte: Isabella (El inicio)

Rafael López

 

—¡Un, dos, tres, doble lutz! —gritaba al fondo Nadia, la entrenadora de Isabella, Bella para los amigos.

—¡Un, dos, tres, Axel sencillo! ¡Bien, Bella! Hemos mejorado mucho. Si seguimos así, tenemos asegurado nuestro podio en Hielojuegos, pero si queremos el primer lugar, todavía tenemos mucho que trabajar…

—¡Bella! —se escuchó otro grito a lo lejos. Era Ana Pau, que también se encontraba entrenando junto a su coach—. Terminando nos vamos a la cafetería, tengo muchas cosas que contarte del fin de semana. ¡Antony por fin me llego! —alcanzó a decir antes de que Nadia las interrumpiera.

—Quiero ver esa mariposa. Levanta la pierna, el brazo recto… muy bien… —continuó Nadia, hasta que de pronto notó algo extraño—. Bella, detente… colócate debajo de la luz… ahora mueve los brazos y las piernas…

Hizo una pausa, confundida.

—Es curioso… no veo tu sombra. ¿Lo habías notado?

En ese momento, Bella intentó observar la sombra que debería proyectarse bajo la luz, solo para darse cuenta de que, efectivamente, no se percibía ninguna.

—Debe ser la luz —respondió—. Déjame cambiar de posición.

Se movió hacia otro punto de la pista, bajo un segundo foco, pero tampoco logró ver su silueta.

—Creo que ya fue demasiado por hoy —dijo Penélope—. Ya ni tu sombra puedo ver. Lo mejor será continuar mañana por la noche.

Sin embargo, Bella se quedó inquieta. Durante su regreso a casa, cada farola que encontraba se convertía en una prueba: se colocaba debajo, esperando ver su reflejo oscuro en el suelo… pero bajo ninguna luz aparecía su sombra.

A la mañana siguiente, Bella decidió grabar su experiencia para sus seguidores de Instagram.

—Queridos seguidores, otra vez yo… ¿me extrañaron? Porque yo los extrañé mucho. Como todos saben, me estoy preparando para las competencias nacionales de patinaje sobre hielo, pero hoy tengo un poco de tiempo para contarles algo loquísimo que me pasó ayer. Mientras entrenaba con mi coach, nos dimos cuenta de que, de tanto entrenar… hasta mi sombra me abandonó —dijo entre una risa sarcástica.

Después de varias pruebas, Bella pudo corroborar que en ninguna grabación se veía su sombra. Aunque no le daba demasiada importancia, sí le causaba curiosidad saber por qué no podía proyectarla. Así, cada día subía nuevos videos mostrando a sus seguidores el inexplicable fenómeno.

Sin saberlo, Bella se convertiría en el primer caso registrado de la nueva “pandemia” que estaba por azotar al planeta: la epidemia de la gente sin sombra.

Poco a poco, en las noticias comenzaron a surgir más casos como el de Bella: primero en adultos, después en recién nacidos. Los científicos no lograban encontrar una explicación lógica.

Algunos decían que se debía a la curvatura de la Tierra; otros, que era consecuencia de algún movimiento planetario que había alterado el comportamiento de la luz en los cuerpos orgánicos. Sin embargo, los animales y las plantas seguían proyectando sus sombras con normalidad.

Para Bella, perder su sombra no representó un problema inmediato. Su vida continuó con aparente normalidad. Pero cuando el gobierno tocó a su puerta para investigar su caso como posible paciente cero, fue cuando realmente comenzó a preocuparse.

Primero, porque ya no podría asistir a la competencia.

Después, porque fue puesta en cuarentena.

Varios científicos del país comenzaron a realizarle pruebas en busca de respuestas… respuestas que nunca llegaron.

 

Al menos, no desde el panorama científico.

Continuará…

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