La nota roja o policiaca no deja de publicar centenares de accidentes automovilísticos en todo Baja California, pero principalmente en Tijuana y Mexicali, muchos de estos con resultados fatales, pero ni la autoridad ni la ciudadanía han tomado conciencia en ello.
¿Por qué hablar de accidentes? Bueno porque estos han cortado la vida de personas que estaban iniciando su vida juvenil, jóvenes y jovencitas que cursaban algún semestre de alguna carrera y que muchos de ellos fallecieron a consecuencia de un automovilista que manejaba en estado de ebriedad, a gran velocidad sin respetar las señales de tránsito y que por cosas de la vida estos sujetos no pisan la cárcel tras cometer un homicidio por irresponsable.
Personas que apenas empezaban a gozar de su jubilación y que una jovencita en estado de ebriedad la atropella y mata, huye pero, es detenida. La persona fallecida una maestra que acababa de celebrar con compañeros. Otros accidentes donde sus ocupantes, jóvenes de entre 20 y 25 años que tomando cerveza iban impulsando al conductor a imprimir más velocidad, hasta que algunos de ellos quedaron tirados en el asfalto otros más prensados en el auto, todos muertos.
Según las autoridades municipales llevando a cabo puntos de revisión o auxilio, por no llamarlos retenes, pero ¿realmente han conseguido frenar los accidentes? No, no lo han logrado, pero en sus informes dicen que detuvieron a X número de conductores ebrios, pero en su momento, en el retén se escuchaba en la radio la presencia de policías en determinada vía de comunicación donde se había presentado un accidente de auto.
En Mexicali los accidentes de tránsito también han provocado apagones en varias colonias, inclusive han sido buenos pretextos de la autoridad municipal de justificar a la Comisión Federal de Electricidad por su ineficiencia en el mantenimiento de la red eléctrica. Ciertamente ciertos accidentes de autos acaban en un poste de energía, tirando, en ocasiones el transformador que sostiene el poste y por supuesto estos daños provocan un “corte del fluido eléctrico”, como diría Marina del Pilar Ávila, no apagón.
Pero no es únicamente el poste, el transformador, los cables caídos o el apagón, sino el fallecimiento de los tripulantes del vehículo, cortando un futuro a jóvenes y no tan jóvenes. ¿Sirvieron estos puntos de auxilio vial? No, simplemente estas personas no llegaron a su destino. Por supuesto que hay quienes chocan y abandonan su auto.
Las calles son un peligro para conductores, motociclistas, ciclistas y peatones. No hay respeto de los límites de velocidad, no hay respeto por las zonas peatonales, no hay respeto a los ciclistas o motociclistas, sabemos que muchos de estos últimos no respetan las reglas e incluso son temerarios en su circular retando a la muerte.