Durante años, la eficiencia fue un concepto asociado principalmente a la productividad: hacer más con menos recursos, reducir costos, acortar tiempos y evitar desperdicios dentro de una fábrica, una oficina o una cadena logística.
Pero esa misma lógica comienza a trasladarse a uno de los problemas ambientales más urgentes de las ciudades mexicanas: el agua que se pierde antes de llegar a quienes la necesitan.
En Nuevo León, un proyecto de monitoreo de la red hidráulica que utiliza sistemas de información, análisis de datos y tecnología en la nube ha permitido ahorrar hasta ahora 800 mil metros cúbicos de agua y beneficiar a más de 56 mil personas, de acuerdo con Diego Méndez de la Luz, director general de Operaciones de Amazon México.
Diego Méndez de la Luz, director general de Operaciones de Amazon México. | Source : MagnificLa estrategia parte de un problema aparentemente sencillo, pero con consecuencias importantes: las redes de distribución de agua tienen años de operación y no siempre requieren la misma presión en todos sus puntos. Cuando existen fugas o zonas con una presión mayor a la necesaria, el desperdicio puede mantenerse durante horas sin ser detectado.
La tecnología busca precisamente identificar esos puntos: “Lo que se trata es de que estos sistemas de distribución de agua potable en las ciudades no tengan desperdicio”, explicó Méndez de la Luz durante entrevista con Publimetro.
El proyecto en Nuevo León se desarrolla en colaboración con Xylem Water Solutions México y las autoridades locales. A través de sistemas de monitoreo se analiza la presión en distintos puntos de la red para detectar posibles fugas y ajustar la operación sin afectar el suministro para los usuarios.
La meta es alcanzar un ahorro de 560 millones de litros de agua hacia 2028, fecha en la que la empresa espera completar los objetivos planteados para el programa. El seguimiento, explicó el directivo, será anual y dependerá también de la coordinación con las autoridades responsables de las redes hidráulicas.
El problema no está sólo en producir más agua
La lógica detrás de estos proyectos es distinta a la que tradicionalmente domina las discusiones sobre el abasto: antes de pensar únicamente en nuevas fuentes de suministro, también es necesario revisar cuánto del recurso disponible se pierde durante su distribución.
Méndez de la Luz señaló que, en algunas regiones, una parte importante del agua que entra a las redes no llega finalmente a los usuarios debido a fugas y otras pérdidas. Ese enfoque ha llevado a desarrollar proyectos similares en otras entidades.
En la Ciudad de México, la colaboración para mejorar la gestión de la red hidráulica ha permitido ahorrar más de 3 millones de metros cúbicos de agua y beneficiar a alrededor de 97 mil habitantes en 14 sectores. El objetivo en este caso es recuperar más de mil millones de litros al año.
En Querétaro, el monitoreo de 11 sectores y la modulación de presión han permitido reducir en 18.2% el agua no contabilizada. El impacto estimado supera un millón de metros cúbicos al año y alcanza a 12 mil 500 habitantes.
A través de sistemas de monitoreo se analiza la presión en distintos puntos de la red para detectar posibles fugas de agua. | Source : MagnificEl cuarto proyecto se encuentra en Jalisco, aunque con un modelo diferente. Ahí la intervención se concentra en la restauración ecológica de la cuenca del río Santiago, en un área de 259 hectáreas donde se desarrollan investigaciones relacionadas con agricultura sostenible. La expectativa es devolver 150 millones de litros de agua a la naturaleza y a las comunidades vinculadas con la región.
La sustentabilidad entra a la operación
El agua, sin embargo, es sólo una parte de una estrategia más amplia en la que la sustentabilidad comienza a incorporarse directamente a las operaciones.
Para una empresa cuya actividad depende de mover millones de productos, el impacto ambiental también pasa por aspectos aparentemente cotidianos: el tamaño de una caja, la distancia que recorre un vehículo o el tiempo que permanece encendida una instalación.
En México, Amazon ha comenzado a sustituir materiales de un solo uso y trabaja en la eliminación del plástico adicional en sus empaques. De acuerdo con Méndez de la Luz, actualmente 80% de los envíos en el país ya se realiza sin plástico de un solo uso y la meta es llegar al 100%.
También se han realizado ajustes para evitar el llamado sobreempaque. Cuando el producto ya cuenta con un embalaje adecuado para su transporte, la intención es enviarlo directamente con la etiqueta correspondiente, sin agregar otra caja.
En México, Amazon ha comenzado a sustituir materiales de un solo uso y trabaja en la eliminación del plástico adicional en sus empaques. | Source : MagnificUn Amazon más sustentable
Una caja más grande de lo necesario ocupa mayor volumen dentro de los vehículos de transporte. Si un camión se llena antes por transportar aire, se necesitan más unidades para mover la misma cantidad de productos, con el consecuente consumo adicional de energía. La eficiencia logística, por lo tanto, también se convierte en una herramienta ambiental.
Actualmente, la operación cuenta en México con 72 vehículos eléctricos destinados a la llamada media milla y otros 50 para entregas de última milla. Además, la empresa participa en proyectos de infraestructura de carga y movilidad eléctrica en colaboración con otras compañías.
El ruteo también forma parte de esa estrategia. Las rutas de entrega se ajustan constantemente en función de variables como la ubicación de los paquetes, el tráfico y las condiciones climáticas, con el objetivo de reducir recorridos innecesarios. Para el directivo, el punto de coincidencia entre sustentabilidad y operación está precisamente en evitar pérdidas.
La estrategia forma parte también de un compromiso global para alcanzar cero emisiones netas de carbono hacia 2040, una meta que la compañía ha planteado a través de The Climate Pledge. Sin embargo, el reto en México está en convertir esa ambición global en acciones medibles dentro de las ciudades donde opera.
En ese sentido, los proyectos de agua ofrecen una óptica distinta de la sustentabilidad empresarial. No se trata solamente de compensar el impacto de una operación o de reducir consumos dentro de las propias instalaciones, sino aplicar tecnología y capacidad de procesamiento de datos a problemas que existen fuera de las bodegas y centros de distribución.
La realidad de México es que la disponibilidad del agua se ha convertido en una preocupación para millones de personas, encontrar y detener lo que se pierde podría ser, en muchos casos, tan importante como buscar nuevas fuentes para obtenerla.