El Gobierno federal ha recolectado casi 900 toneladas de hidrocarburo a más de un mes del derrame en el Golfo que afectó costas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, sin esclarecer aún su origen.
El Grupo Interinstitucional -integrado por Semar, Semarnat, Sener, Secihti, ASEA, Pemex, Profepa y Conapesca- informó que ha recolectado 894.2 toneladas, de las cuales 853.6 fueron en playas y 40.6 en mar, tras operativos en 48 playas, con 32 ya limpias.
Las labores se han extendido a lo largo de 630 kilómetros de costa, con la participación de 3 mil 365 elementos, apoyados por 25 embarcaciones, 9 aeronaves, drones y equipos submarinos, además de sobrevuelos en la Sonda de Campeche y el complejo Cantarell.
El operativo incluye inspecciones a buques en el fondeadero de Coatzacoalcos y la instalación de 2 mil metros de barreras de contención, con otros 17 mil metros en tránsito, en un intento por frenar nuevos arribos.
Pese al despliegue, el origen del derrame sigue bajo disputa. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, señaló a un buque privado ligado a contratos energéticos, mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum ha afirmado que no hay identificación plena del responsable. La titular de Semarnat, Alicia Bárcena, planteó como hipótesis una descarga en Pajaritos o Dos Bocas.
El propio Grupo reconoce tres posibles fuentes: un buque en fondeo frente a Coatzacoalcos, una chapopotera cercana a la costa y otra emanación en la Sonda de Campeche.
En paralelo, autoridades refuerzan vigilancia ante la sospecha de vertimientos ilegales y huachicol en altamar, con inspecciones a embarcaciones y monitoreo en zonas petroleras.
Aunque el Gobierno reporta playas limpias y actividad turística sin afectaciones mayores.