En medio de una agenda que no se detiene ni en días santos, Nicola Porcella transita una etapa clave en su carrera. Entre funciones, firmas y proyectos en puerta, el también conductor se muestra cercano, reflexivo y, sobre todo, honesto sobre el momento que vive. Lejos de asumirse como una figura consolidada, el peruano prefiere definirse como alguien que sigue aprendiendo, adaptándose y construyendo paso a paso su lugar en la industria del entretenimiento en México.

“Yo no tengo la vida resuelta”, lanzó sin rodeos, marcando el tono de una conversación que navega entre el humor, la autocrítica y el agradecimiento.
Dentro de El Tenorio Cómico, el actor ha encontrado un espacio donde el humor se convierte en reto constante. “La improvisación de mis compañeros es muy complicado. Por ejemplo, con lo que pasó en la pelea en Monterrey, pues a mí y a Abelito nos traen de bajada, es muy divertido. La verdad que Germán, Freddy, Pierre Angelo, Pepe Magaña, Las Perdidas, todos son un gran equipo y pues aprendes mucho, Porque son grandes actores”.
Adaptarse no ha sido sencillo. “Y al comienzo te cuesta más porque no entiendes, pues yo tengo tres años aquí, tú sabes que ya mi corazón pertenece a México, pero la verdad que la mente la tienes que poner tan ágil al nivel de ellos, para saber responderles”, señaló.


Más allá de la risa, lo que destaca es su capacidad de adaptación. “Siempre entro con miedo, pero creo que siempre he tenido mucha capacidad de adaptarme, de aprender, de ser como una esponja”. Incluso en conversaciones con compañeros como Pierre Angelo, ha encontrado herramientas que piensa llevar a futuros proyectos, especialmente en la actuación para televisión.
Esa construcción profesional también ha estado marcada por figuras clave. Productores como Juan Osorio, así como Andrea y la fallecida Magda Rodríguez, han sido fundamentales en su camino en México. “Él ha sido la persona que está llevando mi carrera actoral… yo le agradezco de corazón”, dijo sobre Osorio. “Andrea y Magda han sido mis ángeles”.
Sin embargo, Porcella también enfrenta los prejuicios de una industria que suele encasillar. Su paso por realities como La Casa de los Famosos ha provocado que parte del público desconozca su trayectoria previa en Perú.
“Mucha gente dice: ‘yo solo lo vi en la casa y ahora lo veo en una novela o lo veo conduciendo o lo veo haciendo esto. Y no, sí he hecho muchas cosas en Perú. Lo que pasa es que en México sí estoy empezando”.
“Yo creo que a diferencia de muchas personas siempre me mostró real y creo que por eso me va, la gente me ama y me odia. Yo no me quedo callado con lo que siento, con lo que pienso, con lo que me está sucediendo en ese momento”.
Nicola Porcella
Aun así, los retos los asume como parte del proceso. Incluso experiencias como la pelea mediática o incursiones fuera de su zona de confort las toma con humor. “Al final fue un reto mío… y ahí quedó. Hasta en el Tenorio nos reímos todo el tiempo”.
En lo personal, México se ha convertido en un punto de arraigo emocional. “El cariño de la gente es algo muy bonito”, afirmó. Y aunque reconoció que muchos lo ven “arriba”, él mantiene los pies en la tierra: “Yo creo que soy una persona que no ha logrado ser una persona exitosa,porque falta mucho tiempo. Estoy construyendo una carrera”.
Ese vínculo con el país es tan fuerte que incluso contempla dar un paso más en su vida legal. “Soy residente permanente, la nacionalidad no la descarto, solo que por tiempos no he podido”, explicó, dejando abierta la posibilidad de convertirse formalmente en mexicano.
Lejos de la imagen inalcanzable que muchas veces rodea a las figuras públicas, Porcella apuesta por mostrarse tal cual es. “Prefiero ser ese artista que no veas inalcanzable que puede estar comiendo contigo al lado, que puede ser tu amigo”. Esa autenticidad, reconoce, tiene un costo: “La gente me ama y me odia… pero yo no me quedo callado con lo que siento”.
En retrospectiva, también hay espacio para la introspección. Si pudiera hablar con su versión de hace algunos años, en uno de los momentos más difíciles de su vida, el mensaje sería claro.
“Que no se rinda, que sé que en un momento va a querer cerrar ese telón, pero que no se rinda. Dios y la Virgen tienen preparadas cosas muy bonitas, pero tiene que pasar por ese duro camino”.
Hoy, entre funciones, proyectos en televisión y nuevos negocios, Nicola Porcella se define como un hombre en movimiento.
“Estoy feliz en donde estoy, feliz en el Tenorio, feliz en Televisa… se viene un proyecto grande”. Y mientras eso sucede, también explora el mundo del emprendimiento: “Estoy haciendo un negocio en paralelo… estoy agradecido también por eso”.
Con la gira de El Tenorio Cómico en marcha, el actor se prepara para reencontrarse con el público en distintas ciudades, incluida Guadalajara, un lugar que —confiesa— ocupa un sitio especial en su vida. “La gente la va a pasar increíble… no saben lo lindo que es ver cómo salen divirtiéndose”.
Gira El Tenorio Cómico
Guadalajara – 22 de abril en el Teatro Galerías (boletos en Ticketmaster)
Saltillo – 21 de mayo en el Auditorio Parque de las Maravillas
Monterrey – 27 de mayo en Escenario GNP Seguros
CDMX – Viernes y sábados en el Centro Cultural Teatro 2