La Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo traerá turistas y consumo. También pondrá a prueba cómo cobran los negocios en México. Muchos visitantes internacionales ya están acostumbrados a pagar de forma digital y, si un comercio no ofrece esa opción, puede perder ventas.
El evento puede convertirse en un acelerador de pagos electrónico, señaló el director de BBVA México Eduardo Osuna, durante una entrevista con Publimetro. También explicó que impacto tendrá la negociación del T-MEC y cómo le irá a la economía mexicana este año.
¿Qué representa el Mundial de Fútbol de 2026 para el sector financiero?
– El Mundial de 2026representa una oportunidad, porque puede acelerar procesos que el país ya necesita. El primero es la digitalización de pagos, especialmente en ciudades, comercios y servicios que recibirán más visitantes.
Cuando aumenta el turismo, también aumenta la necesidad de cobrar de forma más ágil, segura y conveniente. Además, muchos turistas internacionales ya están acostumbrados a pagar digitalmente, y no ofrecer esa posibilidad puede traducirse en ventas perdidas.
¿Cómo beneficia el Mundial al comercio, en particular a las Mipymes?
– Justamente, la segunda gran oportunidad financiera del Mundial está en el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que pueden aprovechar este contexto para vender más, cobrar mejor y avanzar en su integración financiera.
Pero, más allá del impulso temporal al turismo y al consumo, el mayor valor del Mundial puede estar en el legado que deje: más pagos digitales, más comercios operando de forma formal y más herramientas para que pequeños negocios se integren al sistema financiero.
“La app de BBVA es el camino a las cero comisiones para las personas, porque reduce costos, elimina barreras de entrada y facilita una relación mucho más simple y ágil con el banco”.
Eduardo Osuna, director de BBVA México
T-MEC puede frenar inversiones
¿Qué escenario espera el BBVA para la revisión del T-MEC?
– Nuestro escenario base sigue siendo de continuidad del T-MEC, aunque puede generar episodios de volatilidad. México llega a este proceso con una posición relativamente favorable, porque los bienes que califican bajo el T-MEC conservan acceso preferencial al mercado estadounidense.
Pero eso no elimina la incertidumbre. Los impactos pueden verse en decisiones de inversión que se posponen, mayor cautela en planes de expansión, volatilidad cambiaria y presión sobre sectores exportadores.
El reto para México sigue siendo interno: mantener reglas claras y avanzar en infraestructura, energía y digitalización para que la revisión del T-MEC termine siendo un factor de consolidación para la inversión y no de ruptura.
¿Cuáles son los sectores con mayor tensión en la revisión del T-MEC?
– Los temas más sensibles para EE. UU.: reglas de origen, particularmente en automotriz; aplicación laboral; sector agropecuario, debido a la controversia sobre el glifosato; energía y el uso de insumos o inversión vinculada con terceros países, especialmente China.
Donde veo más espacio para construir acuerdos es en los sectores donde la integración regional ya demostró su valor y donde los tres países ganan con claridad. Ahí entran agroindustria, manufactura integrada, logística, facilitación comercial y algunas ramas de alta tecnología.
¿Cuál es el arma secreta de México para negociar con Donald Trump en la revisión del T-MEC?
– La mejor carta de México es su relevancia económica real para Estados Unidos. México no solo es su principal exportador, sino también su principal comprador, lo que muestra el nivel de interdependencia que existe entre ambas economías. México no es un país que compita con EE. UU. en la producción de manufacturas, sino que lo complementa a través de cadenas de valor sofisticadas.
Pero la verdadera fortaleza está en la capacidad de dar certidumbre. Si México llega a la revisión con reglas claras, ejecución y una agenda seria en infraestructura, energía y digitalización, su posición para negociar será mucho más sólida.
Economía moderada en 2026
¿Cuánto crecerá el país este año y como quedan los principales indicadores?
– Prevemos un crecimiento de 1.8% para 2026, con una mejora gradual, apoyada en un consumo; una recuperación paulatina de la inversión, algo de impulso por el Mundial en turismo y servicios y mejor un desempeño de la manufactura vinculada a la demanda de Estados Unidos.
En inflación esperamos que cierre alrededor de 3.9%; en empleo formal, vemos una mejora gradual hacia 2.1%; y en tipo de cambio, un precio cercano a 18 pesos por dólar. Desde luego, seguimos en un entorno con incertidumbre.
La revisión del T-MEC puede generar volatilidad y una escalada militar prolongada en Medio Oriente podría presionar la energía, la inflación y los mercados. Pero, en el escenario base, seguimos viendo una economía mexicana con capacidad para crecer de forma moderada y con estabilidad.
Frente a este escenario, ¿los mexicanos debemos estar preocupados?
– Debemos estar tranquilos, pero también listos para aprovechar las oportunidades que pueden abrirse. No vemos un deterioro generalizado en la economía: hay crecimiento, la inflación debería moderarse, el empleo puede seguir mejorando y el tipo de cambio se mantiene en un rango razonable.
Al mismo tiempo, hay factores externos que pueden generar incertidumbre, como la revisión del T-MEC o la situación en Medio Oriente. Más que preocupación, lo que se requiere es prudencia, enfoque y capacidad de actuar. México tiene bases sólidas, pero la clave será dar certidumbre, ejecutar bien la inversión y seguir avanzando en productividad, inclusión y digitalización.
En ese entorno, quienes estén mejor preparados para adaptarse, invertir y aprovechar el momento tendrán una posición más fuerte hacia adelante, concluyó el director general del BBVA México.
BBVA México en cifras
- 33.8 millones de clientes
- 2.1 billones de pesos en créditos
- 12 millones personas con un crédito
- 125 mil Mipymes con financiamiento
- 7 mil empresas y corporativos atendidos.
- 27 millones de clientes digitales
- 24 millones ya no pagan comisiones por operar desde el mundo digital.