
Por John Eligon y Joao Silva
En una esquina de Ciudad del Cabo, a dos cuadras de las olas del océano Atlántico, cerca de tiendas de comestibles de alta gama, hamburgueserías y cafés especializados en matcha, se encuentra el Sage, un moderno edificio residencial de mediana altura en el que muchos habitantes estarían encantados de vivir.
Sin embargo, gran parte del edificio está diseñado para atraer a turistas, no a residentes locales. Más de un tercio de sus viviendas están reservadas para alquileres a corto plazo en Airbnb.