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Mundiario 29 Sep, 2026 16:40 (3 min de lectura)
Riesgo / Alerta

A la altura de sus representados

Por José Luis Vilanova En Negocios España, Galicia
A la altura de sus representados
PUNTOS CLAVE DEL ANALISIS (IA SCOPE)
• La Diputación de Pontevedra viaja por Ourense para llegar a Lalín debido a la falta de conectividad directa.
• El aeropuerto Peinador ha perdido 300.000 pasajeros en dos décadas y mantiene solo cuatro rutas regulares sin conexiones internacionales.

A veces, una conversación cotidiana descubre asuntos de mucha enjundia.

Hace tiempo coincidí con el presidente de la Diputación, Luis López, en el castillo de Soutomaior. Al despedirnos me dijo que tenía que irse a Lalín. Le pregunté por dónde iba. Su respuesta lo explicó casi todo: «Por Ourense».

Parece una broma, pero no lo es. Para viajar entre dos municipios de la misma provincia, el presidente de la Diputación tiene que hacerlo a través de otra porque, en la práctica, le resulta más rápido y barato. No conozco otro caso semejante en España. Puede que exista; si es así, que me lo digan. La escena retrata nuestra deficiente conectividad.

Por ferrocarril, determinados trenes parten de Vigo, pasan por Pontevedra y, para ir a Madrid, situada al sur, suben primero a Santiago. Un rodeo cercano a cien kilómetros antes de enfilar Ourense y la Meseta. Tenemos alta velocidad, pero seguimos sin una conexión directa.

Y por aire la situación es todavía peor. Desde septiembre Peinador solo mantiene cuatro conexiones regulares —Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canaria— y ninguna internacional. Barcelona está en mínimos históricos: hay días con un solo vuelo cuando llegó a tener cuatro diarios.

También retrocedemos en pasajeros. Peinador pasó de 1.405.968 viajeros en 2007 a 1.114.810 en 2025: 300.000 menos. A las puertas de 2027 seguimos un 21% por debajo. Veinte años después estamos peor que nosotros mismos y mucho peor comparativamente, mientras otros aeropuertos ganan rutas y frecuencias.

En un reciente encuentro de la Confederación de Empresarios con la vicepresidenta de la Diputación, Luisa Sánchez, recuperé una iniciativa de FECA de 2011: denominarlo aeropuerto Vigo-Rías Baixas. Ver ese nombre en paneles de París, Londres o Frankfurt posicionaría Vigo, nuestro destino turístico y una denominación de origen vinícola internacional.

Todo esto ocurre en la cuarta provincia exportadora de España, la tercera por exportaciones sobre el PIB y la primera en superávit comercial. El sector mercantil cumple: exporta, crea empleo y aporta riqueza. Pero su iniciativa queda frenada por una conectividad que no acompaña. Hacer escala o desplazarse a otro aeropuerto supone horas perdidas, costes añadidos y oportunidades que desaparecen. La conectividad no es un lujo: es inversión productiva.

No pedimos un aeropuerto como Oporto ni rutas sin demanda. Pedimos Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Sevilla y Málaga, con horarios útiles; Palma y Canarias; y cuatro o cinco enlaces europeos: París, Londres, Frankfurt y Milán o Roma.

La responsabilidad alcanza a todos los colores y administraciones: Concello, Diputación, Xunta y Estado. Ni la confrontación ni compartir color con el Gobierno central han dado frutos.

No pedimos nada excepcional: carreteras, ferrocarril y aeropuerto a la altura de quienes crean empleo y riqueza. Y representantes a la altura de sus representados. Aunque, visto lo visto, quizá eso sí sea excepcional. @mundiario

 

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