Lionel Messi quería una última noche especial con la Selección Argentina y el gol no podía faltar. En su partido de despedida ante Benín, el capitán apareció desde los once pasos para marcar el 3-0 y hacer estallar nuevamente al Monumental.
La jugada que terminó en penal nació después de una acción sobre Julián Álvarez, quien disputó una pelota dividida dentro del área y recibió una infracción que terminó con el árbitro señalando el punto de penal. La responsabilidad, como tantas veces durante su carrera con la Albiceleste, quedó en los pies del número 10.
Messi tomó la pelota, colocó el balón frente al arquero y esperó el momento indicado. El argentino engañó por completo al guardameta, quien se lanzó hacia su izquierda, mientras el disparo de Leo salió hacia el lado contrario para terminar dentro de la portería.
El Monumental volvió a explotar. Después del homenaje que había recibido en el minuto 10, con todo el estadio coreando su nombre y los fuegos artificiales iluminando la noche, Messi tuvo ahora la oportunidad de despedirse como goleador.
Gol número 126 de Lionel Messi en la Selección Argentina pic.twitter.com/2SqYfH9pld
— Siempre Con Argentina⭐⭐⭐ (@siempreconargok) October 7, 2026
El tanto adquiere todavía más significado por el momento de su carrera. No es un gol más con Argentina: es el último que marca Messi en su despedida de la Selección, cerrando una etapa internacional que comenzó en 2005 y que lo convirtió en el máximo goleador histórico de la Albiceleste.
El resultado ya era favorable para Argentina, pero faltaba una imagen que todos los aficionados querían guardar para siempre. Messi, la pelota, el Monumental y un último gol con la camiseta que convirtió en historia. Es así como termina una de las historias más grandes del futbol internacional y, si bien aún seguirá demostrando su calidad en la MLS, las fechas FIFA, Copas América y Mundiales tendrán por siempre su gran ausencia.