PROGRESO.— Si bien la afluencia masiva de turistas durante el período vacacional beneficia al puerto por la derrama económica, también genera molestias a los pescadores, quienes reportan afectaciones en sus labores por el uso inadecuado de sus embarcaciones que permanecen en la playa.
Uno de los afectados es Diego Azueta, pescador con décadas de experiencia, quien lamenta que en esta temporada las lanchas que utiliza para trabajar se conviertan en asientos improvisados para los visitantes.
“Todos los días me preparo para salir temprano a trabajar, pero cuando llego, la lancha está llena de basura, restos de comida y botellas”, señaló Diego Azueta. “No tenemos problema en que se sienten, pero pedimos que las cuiden y respeten, porque son nuestra herramienta de trabajo”.
La situación se repite en las playas de ambos malecones de Progreso, que funcionan como puntos de zarpe para pescadores ribereños del puerto.
Al permanecer varadas en la orilla, las embarcaciones son utilizadas como áreas de descanso por los visitantes; sin embargo, ante la falta de supervisión, con frecuencia terminan llenas de desechos. “Hemos hablado con algunos turistas, pero es complicado; por eso hacemos un llamado a la conciencia”, agregó.
Ante este panorama, los pescadores solicitan el apoyo de las autoridades para reforzar la vigilancia. “Necesitamos más recorridos que incluyan la revisión de las lanchas, para trabajar con tranquilidad”, indicó el pescador.
El problema podría agravarse si no se atiende oportunamente, advierte, ya que el mal uso de las embarcaciones no solo retrasa sus actividades, sino que también representa un riesgo de daños a sus herramientas de trabajo.
“Solo queremos seguir haciendo lo que amamos, pero con respeto”, concluyó Azueta, con la esperanza de que su llamado sea escuchado por visitantes y comunidad.— Abraham Ismael Raz Herrera
Entierran desechos
Además de dejar desechos en las lanchas, pescadores señalan que algunos visitantes optan por enterrar la basura en la arena o tirarla en terrenos cercanos.
Limpieza
Esto agrava la contaminación costera y obliga a los hombres de mar a limpiar de manera constante sus áreas de trabajo.