Guanajuato.- Los accidentes automovilísticos fatales en Guanajuato aumentaron ligeramente entre 2023 y 2024, al pasar de 171 a 178 casos, con un saldo total de 183 y 193 personas fallecidas respectivamente; sin embargo, en el caso de León, se duplicaron tanto los siniestros viales como el número de víctimas.
En el municipio de León se pasó de 22 hechos de tránsito mortales a 52, en tanto que las personas que perdieron la vida pasaron de 23 a 58 entre 2023 y 2024, un aumento del 152 %. Esto, según el informe “Accidentes de Tránsito Terrestre en Zonas Urbanas y Suburbanas (ATUS) 2024” de Inegi. Las cifras de 2025 aún no están disponibles.
Cabe destacar que los otros dos municipios más grandes del estado, Irapuato y Celaya, presentaron ambos una disminución en la siniestralidad vial, con menos percances generales y menos hechos con fatalidades registradas.
Pero una tendencia que ya se observó en 2025 fue que una de cada tres atenciones hospitalarias en el sector salud del estado fue por colisiones entre vehículos y motocicletas o entre dos unidades de este tipo en Guanajuato.
Así lo informó Felipe Carranco Escalona, coordinador general de Salud Pública de la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG), quien advirtió que la motocicleta no tiene equipamiento para proteger a quien la tripula, lo que sí ocurre con autos, camionetas y vehículos de cuatro o más ruedas, cuyo diseño se enfoca en la protección de los ocupantes.
“En este caso la fatalidad es mucho mayor; en 2025 las atenciones de la SSG fueron 29,704 por lesiones relacionadas a vehículos de motor, pero de ese total, 20,800 fueron por motocicletas; en segundo lugar los ciclistas con 3,099”, detalló el funcionario.
En tercer lugar, dijo, con números menores, quedaron las atenciones por incidentes en vehículos de motor y, por último, los peatones, que junto con los motociclistas suelen presentar las lesiones más graves tras un impacto.
Comparativamente, mencionó que en 2024 fueron poco más de 26 mil atenciones hospitalarias por percances viales, lo que marca una tendencia ascendente en la demanda de servicios de urgencias.
El especialista reconoció que la falta de precaución y de uso de casco entre motociclistas está provocando más muertes y peores lesiones, un fenómeno que ocurre a nivel mundial y se reproduce en la entidad, pues cada vez más personas eligen este medio de transporte.
Explicó que las negligencias viales provocan más allá de una visita al hospital: en medio hay un espectro de heridas graves, cirugías invasivas, terapia intensiva, recuperaciones largas y, en algunos casos, pérdida definitiva de la autonomía de la persona sobreviviente.
Esto afecta directamente la calidad de vida y la productividad de la persona lesionada, así como la estabilidad económica y emocional de su núcleo familiar.
Resistencia al uso del casco puede ser fatal
Felipe Carranco Escalona reconoció que aún hay un número importante de conductores de motocicletas que eligen no ponerse el casco, aunque precisó que, en caso de hacerlo, el riesgo varía pues no todos los cascos están certificados para brindar protección real.
“Y hablamos de que solo protegemos la cabeza, no el resto del cuerpo, aunque también existen aditamentos para motociclistas, como protectores de columna vertebral, coderas, rodilleras y botas especiales que ayudan a reducir daños”.
“Estamos hablando de que no existe una obligatoriedad de portarlos; el casco sí, pero el resto de las protecciones aún no se obliga, entonces queda abierto a lo que cada persona decida y tenga la capacidad económica, porque son aditamentos caros”, lamentó.
El directivo de la SSG comentó que la institución se reúne periódicamente en el Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes (COEPRA) para analizar de manera integral los aspectos que intervienen en garantizar una movilidad segura para todos.
Añadió que, en el caso de la Secretaría de Salud, se brinda una opinión técnica médica para generar estrategias de convencimiento para el autocuidado, específicamente sobre el uso del casco en motociclistas, tal como ahora obliga la ley vial.
“Una persona que no porta casco tiene una alta probabilidad de lesiones severas, con secuelas a largo plazo, más allá del 80 %; tiene segurito ganada una estancia hospitalaria por el riesgo de hematoma dentro del cráneo o una fractura expuesta”.
El riesgo se incrementa si la velocidad supera los 70 kilómetros por hora; en ese escenario, los accidentes son casi siempre fatales si no se cuenta con la protección adecuada en la cabeza.
El doctor dijo que la principal lesión es el traumatismo craneoencefálico, seguido de fracturas en huesos largos como brazos y piernas. En caso de requerir intervención quirúrgica con tornillos, la recuperación duraría mínimo dos meses.
Y llamó a considerar que no solo puede resultar herido el conductor, pues la moto ha comenzado a usarse como vehículo familiar, cuando debería ser prácticamente unipersonal al no estar diseñada para transportar a más personas.
“A lo mejor la mamá sí lleva el casco, pero el bebé o menor que va sentado entre el conductor no lleva nada, está completamente expuesto y la mamá siente que con abrazarlo lo va a salvar”, advirtió sobre esta práctica recurrente.
Luego está el tema del cuidado del paciente en recuperación, que implica un gran esfuerzo de sus familiares y, en muchos casos, la pérdida del empleo del lesionado debido a la convalecencia prolongada.
Esto ocurre en el mejor de los escenarios, pues existen casos donde las secuelas son permanentes y transforman la dinámica de todo el hogar de manera definitiva.
“En esos casos, la persona deja de ser proveedor y pasa a ser dependiente, y uno que cuesta caro por los cuidados, con alimentación artificial y asistencia permanente; es tiempo que la familia dedica exclusivamente a cuidarlo”.
“Por eso es importante este tema, para que haya una toma de conciencia en que no es solo accidentarse y que me curen, sino que existe un alto riesgo de quedar con lesiones de por vida, sobre todo en las motocicletas”.
El especialista de la SSG advirtió que ya existe la obligación para los vehículos de cuatro ruedas de circular asegurados, y señaló que para las motos aún no existe este requisito, siendo un área de oportunidad para el COEPRA.
Reconoció que en los periodos vacacionales se presenta un pico en las atenciones por mayor movilidad, por lo que pidió a los conductores evitar el uso de alcohol y no manejar si presentan cansancio o sueño.
Felipe Carranco llamó a extremar las precauciones no solo al conducir, sino en todas las actividades familiares en playas o albercas, asegurando que el sistema de salud permanece vigilante las 24 horas del día.
“La prevención es la solución de fondo de todo”, concluyó el funcionario estatal tras presentar el balance de siniestralidad.
El dato
La Secretaría de Salud de Guanajuato registró en 2025 un total de 29 mil 704 atenciones por lesiones relacionadas a vehículos de motor; de ellas, 20 mil 800 fueron específicamente por percances en motocicletas.
AAK