La escasez de fertilizantes en Estados Unidos y Canadá amenaza con frenar la siembra de primavera tras el conflicto en Irán, que paralizó rutas clave del comercio mundial. El cierre del estrecho de Ormuz encareció más de 30% los insumos nitrogenados y redujo la disponibilidad para los agricultores norteamericanos.
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El conflicto en Irán desató una crisis en insumos agrícolas
Foto de archivo. Migrantes centroamericanos trabajan en un abono para crear material orgánico que se utilizará como fertilizante para plantas, como parte del programa "Sembrando Vida" de la administración del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, en el Centro de Jardinería Forestal en Tapachula, Chiapas. México, 21 de abril de 2021. REUTERS/Jose TorresDe acuerdo con La Jornada, el impacto en los fertilizantes nitrogenados comenzó cuando el enfrentamiento en Medio Oriente interrumpió el tránsito por el Golfo Pérsico. Más de 30% de las exportaciones mundiales de estos productos, además de componentes como el azufre, pasan por el estrecho de Ormuz, hoy prácticamente cerrado.
La restricción en esa vía marítima alteró la cadena global de suministro y provocó una presión inmediata sobre el mercado agrícola. En cuestión de semanas, los costos de los nutrientes esenciales aumentaron más de un tercio, complicando la planeación de la temporada.
Déficit de hasta 25% en EEUU previo a la siembra
De acuerdo con el Instituto de Fertilizantes, que representa a la cadena de suministro en EEUU, existe un faltante aproximado de 25% respecto a los volúmenes habituales para la primavera. En algunos años, el país importa hasta la mitad de su urea.
La falta de inventarios estratégicos agrava la vulnerabilidad. A diferencia de China, la mayoría de los países no mantiene reservas amplias de estos insumos, y el sistema estadounidense opera bajo un modelo de producción “justo a tiempo”, sin grandes almacenamientos.
“No es que haya grandes cantidades almacenadas”, explicó Veronica Nigh, economista del organismo. “Es un modelo basado en entregas inmediatas”.
El tiempo juega en contra de la cosecha 2026
El 90% del cultivo de fresa se exporta a Estados Unidos. Foto: CortesíaEl calendario agrícola vuelve crítica la disponibilidad de estos productos. Los cargamentos que salen del Golfo tardan semanas en llegar a puertos como Nueva Orléans, y después deben trasladarse por barcaza, camión o tren hasta las zonas de cultivo.
Gran parte de los nutrientes debe aplicarse antes de que inicie el crecimiento del cultivo. Si el suministro arriba tarde, ya no podrá utilizarse para la cosecha de 2026, lo que comprometería rendimientos y rentabilidad.
Riesgo de desvío y presión internacional en precios
La tensión en el mercado podría aumentar si los cargamentos son redirigidos hacia países dispuestos a pagar más. Según Josh Linville, analista de StoneX, el precio ofrecido en Nueva Orléans es hasta 119 dólares por tonelada métrica menor que el valor internacional.
El especialista advirtió que no solo podrían desviarse buques en tránsito, sino incluso cargamentos en barcazas listos para distribución interna. Ese escenario intensificaría la competencia global por el abasto.
Respuesta del gobierno de EEUU ante la crisis
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, informó que la administración de Donald Trump analiza “todas las vías posibles” para contener el aumento de costos y mantiene conversaciones con legisladores sobre apoyos adicionales al sector.
Por su parte, el Departamento del Tesoro anunció medidas inmediatas para facilitar mayores importaciones de fertilizantes venezolanos, con el objetivo de respaldar a los productores estadounidenses ante la disrupción internacional.
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