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Quadratin 07 Apr, 2026 05:15

Notas de una excluida

STEM, la frontera que México todavía no conquista

La ciencia atraviesa el cielo y, después de más de 50 años, nos está llevando de nuevo a la Luna. La NASA ha decidido que en este viaje vaya una mujer: Christina Koch, quien actualmente opera la nave Orion, además de evaluar los sistemas para el descenso controlado de la nave espacial y realizar investigaciones científicas.

Christina Koch será la primera mujer en pisar la Luna. Tiene una trayectoria de más de una década en el campo aeroespacial y anteriormente ostentó el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer, tras pasar 328 días en la Estación Espacial Internacional.

Desde pequeña supo que quería ser astronauta y acudió varias veces al Campamento Espacial, un programa de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) en Huntsville. Estudió en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, donde concluyó la licenciatura en Ingeniería Eléctrica en 2001 y, al mismo tiempo, la licenciatura en Física. En 2002 terminó un posgrado en Ingeniería Eléctrica.

Después de trabajar en laboratorios de prestigiosas universidades, colaborar en proyectos vinculados con la NASA y realizar investigación de campo, fue seleccionada como astronauta en 2013.

Mientras Estados Unidos avanza en materia aeroespacial, la Agencia Espacial Mexicana publicó su último reporte de actividades en octubre de 2025. Ese mes fue lanzado con éxito el nanosatélite Gxiba-1, creado con recursos exclusivos de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.

Unos meses antes, el 6 de junio de 2025, la Agencia Espacial Mexicana participó en el encuentro de agencias espaciales de la Organización Internacional Ítalo-Latinoamericana. En ese espacio se planteó la posibilidad de poner en órbita un satélite de telecomunicaciones, así como llevar Internet a comunidades aisladas.

La diferencia entre Estados Unidos y México no solo se mide en recursos y capacidad tecnológica, sino también en la formación de personal especializado, donde la presencia de mujeres en las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas sigue siendo reducida.

Según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad y de Movimiento STEM, solo 3 de cada 10 profesionistas STEM son mujeres. Además, estiman que, para que la matrícula de mujeres en estas carreras alcance la de los hombres, tendría que incrementarse en 112 por ciento. Los estados con mayor presencia de mujeres STEM son Coahuila, Querétaro y Nuevo León.

Puebla no figura en ese ranking, a pesar de los programas impulsados para fortalecer la ciencia tanto a nivel estatal como federal, lo que deja claro que los esfuerzos aún son insuficientes. No solo se requiere trabajar desde la educación para que cada vez más niñas, adolescentes y jóvenes pierdan el miedo a las matemáticas; también es necesario abrir más espacios laborales para ingenieras y científicas.

Christina Koch no llegará a la Luna solo a bordo de una nave; llegará impulsada por años de educación, inversión y oportunidades. Su historia demuestra que el talento femenino existe, pero necesita puertas abiertas, no techos de acero inoxidable. Mientras Estados Unidos vuelve a mirar hacia la Luna, México apenas observa la pista de despegue.

Puebla ya fue capaz de poner un nanosatélite en órbita, pero todavía no logra colocarse entre los estados con más mujeres en carreras STEM. Ahí está la verdadera gravedad que nos mantiene en tierra. Si queremos que alguna niña poblana vea el cielo y no lo sienta ajeno, hace falta algo más que discursos: se necesitan becas, laboratorios, maestras, empleo y confianza.

La entrada Notas de una excluida se publicó primero en Quadratín Puebla.

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