Chihuahua.- La mandataria estatal, María Eugenia Campos Galván señaló el doble discurso que utiliza la llamada Cuarta Transformación, ya que aseguró por un lado hablan de austeridad y por el otro gastan como si no la conocieran, indicó y urgió al Gobierno federal a atender las demandas del paro nacional que afecta la economía de la entidad por el cierre de carreteras.
La gobernadora pidió atención inmediata de la federación ante las afectaciones que provocan los bloqueos, al advertir que la paralización de vías de comunicación impacta de forma directa en la actividad económica de Chihuahua. Expuso que las exigencias de los manifestantes corresponden al ámbito federal, por lo que insistió en que la solución debe partir desde ese nivel de gobierno.
Campos Galván subrayó que el cierre de carreteras detiene el flujo de mercancías, complica la movilidad y genera pérdidas para distintos sectores, en un contexto donde transportistas y productores mantienen presión por la falta de apoyos.
En ese mismo contexto, respondió a los señalamientos del senador Gerardo Fernández Noroña, quien recientemente fue cuestionado por una vivienda en Tepoztlán valuada en varios millones de pesos y, durante una entrevista, desvió el tema al mencionar propiedades de otros actores políticos, incluida la mandataria estatal. El legislador afirmó que la gobernadora de Chihuahua posee una casa de alto valor y cuestionó que no reciba el mismo nivel de críticas, en medio de la polémica por su propio patrimonio.
Fernández Noroña sostuvo que su propiedad no constituye una “mansión”, al asegurar que primero la rentó durante varios años y actualmente la paga mediante un crédito, al tiempo que rechazó irregularidades en su adquisición. En esa misma intervención, el senador comparó su situación con la de figuras de oposición para argumentar un trato diferenciado en el escrutinio público.
Ante ello, Campos Galván calificó ese tipo de declaraciones como intentos de desviar la atención del tema de fondo, al señalar que el problema no radica en la posesión de bienes, sino en la incongruencia entre el discurso de austeridad y las acciones de quienes forman parte de la 4T. La gobernadora afirmó que existe una narrativa que busca responsabilizar a terceros mientras evitan rendir cuentas, lo que consideró una práctica recurrente dentro del movimiento.
Enfatizó que el país enfrenta problemáticas graves como la pobreza, la violencia y la falta de atención a sectores vulnerables, mientras el discurso oficial insiste en una política de austeridad que, a su juicio, no se refleja en la realidad. Señaló que existen familias con carencias alimentarias, así como casos de violencia contra niñas, niños y personas adultas mayores, sin que exista una respuesta suficiente por parte de la federación. Afirmó que el Gobierno federal prioriza otros temas y deja de lado demandas urgentes de productores y transportistas, quienes actualmente mantienen bloqueos como medida de presión.
La titular del Ejecutivo estatal también criticó la eliminación de fideicomisos y subsidios dirigidos al campo, al sostener que esas decisiones han debilitado a los productores y contribuyen al descontento social que hoy manifiestan en las carreteras. Reiteró que la federación debe asumir su responsabilidad y generar soluciones concretas para restablecer la actividad económica y atender de fondo las causas del paro nacional.