HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
AM 07 Apr, 2026 23:59

¿Imparciales? 

Afirma el sabio dicho popular: “En el conteo está el ganeo”. Bien lo saben los cuatroteros y por ello retacan el INE de incondicionales. Con el pretexto de “representación minoritaria”, la cual incluye todo el alfabeto de la LGBTQ+ (y no dudamos que exista ya un apartado para los therians), están prestos en las listas para ocupar tres puestos abiertos en el Consejo del INE allegados de la morenista Guadalupe Taddei, quien funge (¿o será que finge?) como presidenta del organismo. Uno que no sólo administra, sino que certifica los resultados electorales y que les brinda -o debe brindar- confiabilidad y certeza.

Salta a la vista que un INE controlado por morenistas no actuará con imparcialidad, pues su presencia en el organismo como consejeros noveles tiene que ver con su afiliación e inclinación política y no con su representación ciudadana. La intención es más que obvia: pretende el oficialismo asegurarse de que el “árbitro” electoral estará totalmente de su lado para afianzar el tren completo en las elecciones del 2027 (antes se conformaban con el carro, ahora ya juegan con trenes enteros, y de los más caros, ¡faltaba más!). Por supuesto que lo anterior es indebido; no obstante, a los cuatroteístas lo indebido nunca los ha detenido. Retacar el INE de incondicionales, como pretenden sin que la oposición pueda hacer maldita la cosa, excepto objetar, equivale a convertirlo en una Oficialía de Partes que recibirá órdenes de Gobernación, de manera que en elecciones apretadas en las que haya querellas y acusaciones por mapachismo, el nuevo INE retacado resolverá siempre a favor del oficialismo.

Ya controlan los cuatroteros a los jueces, al TEPJF, a los legisladores y para el 2027 contarán con un INE afín, sin objetividad e imparcialidad. Ello nos hará regresar al pasado priista (de donde emana la mayor parte de los cuatroteros), tiempos en los que todas las elecciones eran cuestionables e inconfiables, lo cual hacía de nuestra democracia una mofa global. ¡Ése, al parecer, será nuestro destino en el 2027: elecciones de Estado con resultados ilegítimos, cuestionados dentro y fuera de México! ¡Vaya avances de la cuatroté!

Siguiendo con los embustes y las simulaciones, una vez más los fríos números desmienten las versiones oficiales: poco antes de que iniciara la Semana Santa, la Presidenta afirmó que México es autosuficiente en la producción de gasolinas. Pero cifras recientes indican que no sólo somos dependientes, sino que en los primeros meses de este 2026 el déficit de nuestra balanza comercial -lo que importamos versus lo que exportamos- se disparó negativamente, especialmente en lo relativo a productos petroleros, a casi 7 mil millones de dólares, según datos del Inegi. Lo cual equivale a un récord histórico para el periodo mencionado.

La verdad es que Pemex es un desastre, que su ruina comercial está poniendo en riesgo nuestras finanzas públicas y que este desgarriate es imputable sólo a una cosa: las políticas energéticas de la cuatroté están fundadas en falacias y, al mismo tiempo, los cuatroteros han resultado ser pésimos administradores de los bienes de la Nación. Excluir a la inversión privada -nacional y extranjera- de la exploración y explotación de este recurso natural, ha precipitado y agravado esta crisis, pero además, lo ha convertido en un tema crucial en las negociaciones con EU relacionadas con el T-MEC.

Una vez que Trump acabe con el tema de Irán, nuevamente pondrá atención a Cuba y a México; entonces es cuando nuestros negociadores comenzarán a sentir un apretón fuerte de cotiledones por parte de EU, sobre todo porque Pemex le debe la friolera de 2 mil 500 millones de dólares a proveedores norteamericanos. Esta deuda le servirá de buen pretexto al señor Trump para ponerse como se puso con el ayatolá iraní (“malditos bastardos”, les llamó), lanzándonos un antepenultimátum para que paguemos… o nos carguen al rancho del Profeta de Palenque.

Cualquier pasante de veterinario -no se requiere ser experto en ciencias políticas- recomendaría a nuestro Gobierno reducir el “bullshit” e incrementar las acciones productivas que fomentan la inversión y el crecimiento económico (raquítico, por cierto, en lo que va del año).

Contenido Patrocinado