La vida de la empalmense Celia Bojórquez López, de 40 años de edad, estuvo al borde de la muerte luego de aplicarse un suero vitaminado en noviembre del año pasado; asegura que continúa con vida “de milagro”.
La manicurista y madre de familia relató que solía aplicarse este tipo de sueros de manera regular; sin embargo, antes del episodio de noviembre tenía alrededor de nueve meses sin recurrir a ellos. En ocasiones anteriores, dijo, percibía mejoría, pero esta vez, a los pocos segundos de la aplicación, comenzó a sentir malestar general y adormecimiento en el rostro, por lo que decidió retirarse el suero de inmediato y acudir al hospital, donde permaneció internada hasta aproximadamente el 9 de diciembre.
Autoridades mantienen en análisis el caso de sueros vitaminados en Hermosillo, mientras continúan las investigaciones para determinar las causas. FOTO ILUSTRATIVA: ESPECIALTambién puede interesarte: De sueros en Sonora en investigación a heparina contaminada: fallas en la administración de medicamentos en México que han dejado muertes y personas afectadas
Fue trasladada del Seguro Social de Empalme a una clínica particular en Hermosillo, a donde llegó con apenas 5% de funcionalidad orgánica, así como con la presión arterial y la glucosa descontroladas. Permaneció hospitalizada en particular hasta el 5 de diciembre; posteriormente, fue llevada a la Clínica 14, donde estuvo cuatro días más. “Me salvaron la vida, fue un milagro”, aseguró.
Explicó que el médico que aplicaba los sueros visitaba Empalme cada martes y atendía en su clínica; además, vendía las soluciones para que los pacientes las utilizaran en sus domicilios e incluso, en ocasiones, las enviaba por paquetería.
Llegó con dicho médico por recomendación de su hermana y de algunas clientas, expresó, que nunca tuvo sospechas sobre su atención o el servicio brindado.
“Yo no sabía la magnitud de lo que tenía; no me dolía nada, pero estaba muy cansada, me costaba respirar, como si se me estuviera apagando la vela. Me dijeron que podía ser rickettsia o dengue, tenía las plaquetas muy bajas. Me sacaron del Seguro por recomendación de los mismos médicos, ya que necesitaba atención especializada e insumos que ahí no tenían.
Me trasladaron en ambulancia a Hermosillo; llevaba trombosis, se me pararon los riñones y los intestinos. El médico dijo que iba a ser intubada, pero como aún estaba consciente no lo hicieron. Me realizaban estudios cada 20 minutos; estoy viva porque reaccioné bien al tratamiento”, relató.
Caso de sueros vitaminados en Hermosillo: de la desconfianza a la aplicación y el deterioro de salud, el testimonio que advierte riesgos.También puede interesarte: Familiares de Julio cooperaron para que se aplicara un suero vitaminado en Hermosillo y él cedió por la “buena voluntad” aunque no confiaba en ellos
Aunque su familia no contaba con los recursos suficientes para costear la atención en hospital privado, realizaron diversas actividades, vendieron pertenencias y recibieron donativo, resaltó, está muy agradecida, porque de otra manera no estaría aquí.
Indicó que en su momento consideró interponer una demanda contra la clínica; sin embargo, por su estado de salud y la falta de confianza en las autoridades, no lo hizo. No obstante, tras lo ocurrido recientemente en casos similares, aseguró que analiza proceder legalmente.
Actualmente, dijo, no se encuentra al cien por ciento, pero ha mostrado mejoría gradual, y que en un principio quedó debilitada, con temblores y requiriendo apoyo para diversas actividades.
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Señaló que continúa trabajando, aunque con temor de que su estado de salud pueda complicarse nuevamente. Asimismo, indicó que sigue su tratamiento en el Seguro Social, donde le prescribieron calcio, insulina para la diabetes y otros medicamentos.
“Con el corazón en la mano les digo: no pongan en riesgo su vida, no vale la pena. Yo tuve otra oportunidad; muchos no. Me tocó aprender de un error que casi me cuesta la vida. Agradezco mucho a Dios por estar viva; fue un milagro”, concluyó.