Piquete a su café
Lo hicieron y los cacharon en flagrancia. ¿Cómo es que pensaban que no se iba a notar? Al muy puro estilo de este gobierno, lo quisieron hacer pasar por desaparecido. Y no, no está tan fácil que se esfume un edificio de departamentos, esquina con Masaryk.
Víctor Romo permitió la demolición, sin permisos (como les encanta), del edificio ubicado en Moliere 88, Polanco. El fondo está podrido, pero la forma es totalmente cuatrotera, léase, cínica: Romo y su gente de jurídico verificaron la obra cuando ya estaba demolida. Lo peor: lo hicieron un año después de que la Comisión para la Reconstrucción los alertara de que no se podían realizar trabajos sin contar con permisos. Esto no es lo peor, lo peor es que -inhale y exhale- los exfuncionarios simularon la verificación de la obra, ya que a pesar de que en 2020 se emitió una orden para su visita, se dejó pasar el plazo legal para ejecutarse y caducó. Eso permitió que no se sancionara al desarrollador por la ilegal demolición. ¡Así como lo están leyendo!
Por lo pronto, Mauricio Tabe, alcalde actual de Miguel Hidalgo, ya clausuró la obra edificada que incumplió la ley y ha solicitado al gobierno de Clara Brugada echar abajo el Acuerdo de Facilidades Administrativas para la Reconstrucción (actualizado en 2025 para apoyar a los damnificados de los sismos de 2017). ¿Por qué o para qué pidió Tabe la excepción? Porque este acuerdo se ha convertido en un sistema de privilegios que exime a los desarrolladores inmobiliarios de cumplir con los ordenamientos legales y abre la puerta a cambios de usos de suelo, ilegales, en las demarcaciones.
El caso de Moliere 88 es permisivo con la venia de Romo, porque se excavó y se habilitaron sótanos que -redoble de tambores- no existían en el condominio original, cuando claramente hablábamos de una reconstrucción, sin pasar por trámites.
Ahora bien, si querían modificaciones, había que aplicar, cumplir los requisitos y apegarse al Programa Parcial de Polanco, que es muy específico en materia de construcciones.
Redoble de tambores
Tras conocer esta denuncia penal, varios vecinos y desarrolladores inmobiliarios dejaron de dormir plácidamente -luminarias al cielo-, existen varios predios más con las mismas características.
Por lo pronto, en un momento de arrebato y de gran berrinche, el cuatrotero Víctor Romo destapó al actual director de Jurídico y Gobierno de la Miguel Hidalgo, Cesar Garrido, sí, al mismo que hiciera el hallazgo y ejecutara la clausura de Moliere 88, y fue más allá y, en pose de señora indignada de Las Lomas, gritó -se escuchan carcajadas- es “el peor candidato” que pudiera suceder a Tabe. ¡Ver para creer!

Totalmente empoderada

En redes les di la exclusiva de que Alfredo Navarrete dejaba la Unidad de Banca, Valores y Ahorro y se iría al IPAB. El cambio salió del escritorio de la subsecretaria Maricarmen Bonilla. Edgar Amador la deja hacer lo que quiera y justifica cualquier decisión diciendo que fue ella quien la tomó.


En la guerra todo se vale. La relación con Roberto Lazzeri, de Nafin, y Bancomext no es la mejor. El daño colateral fue Rogelio Rivero Márquez, ex titular de la Unidad de Banca de Desarrollo por la buena relación con Lazzeri. Del otro lado de la moneda, vamos, entre sus favoritos, están Ángel Cabrera, de la CNBV, y -redoble de tambores- Grisel Galeano, quien a raíz de la intervención de Ci Banco, Intercam y Vector, ahora quiere meter su cuchara en otros temas como cambios de control o posible suspensión de actividades de Sofipos. ¿No sería mejor que Grisel nos explique cómo llegó a la cifra de 600 mil millones de pesos de huachicol fiscal?

Ahora resulta que Cabrera tiene dos jefas muy estrictas y el refrán no falla: “quien a dos amos-amas sirve, con uno-una queda mal”.
El caso Pandora
Luego de que trascendiera que hay “monta-abusos” en el table dance Pandora Night Club, en CDMX, resulta que hay mano azul. Así como lo está leyendo.

Son fuertes los rumores que apuntan a que Víctor Velázquez, sí, el mismo de las tomas hostiles de la Cruz Azul, estaría detrás de la imputación y prisión preventiva contra su propio director financiero, Juan Manuel Briseño. ¡Quihúboles!
Fuerte doble
No hay coincidencias. La doctora Eunice Jandete Estrada, quien no es ginecóloga y aun así hizo la valoración médica de la trabajadora sexual que acusó a Briseño de violación por tocamientos, es la misma -inhale y exhale- doctora que junto a otros 11 médicos falsificaron 1,888 certificados de defunción en sólo 16 días, en mayo 2020, durante la emergencia sanitaria.
La médico cirujana, repito, que no es ginecóloga y que emitió certificados de defunción sin ir a ver los cadáveres, podría haber expedido el informe médico de la presunta víctima, a distancia.