A pesar del crecimiento en la producción de vivienda registrado en los últimos meses, el sector aún enfrenta barreras relevantes, entre ellas la falta de infraestructura y los procesos administrativos.
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), existen proyectos habitacionales detenidos por no contar con la infraestructura hídrica necesaria, los cuales superan en conjunto las 150,000 viviendas este 2026.
“Son miles de viviendas potenciales las que pudiesen estar en pausa por no contar con los volúmenes de agua para uso público urbano necesarios”, comentó en entrevista Carlos Eduardo Ramírez Capó, presidente nacional de la Canadevi.
Los desarrolladores inmobiliarios prevén que la publicación del reglamento de la nueva Ley de Aguas Nacionales (programada entre mayo y junio) aporte mayor certeza y claridad en los procedimientos para solicitar los volúmenes de agua requeridos para uso habitacional.
Dicha iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, promete regular la explotación, distribución y control del agua, especialmente a través de cambios en las concesiones.
Ramírez consideró indispensable atender los permisos relacionados con el suministro de agua y energía, ya que durante el 2026 podrían encontrarse en proceso de construcción alrededor de 600,000 viviendas, entre proyectos de la iniciativa privada y el programa federal Vivienda del Bienestar.
“El año pasado se cerró con 300,000 viviendas contratadas por parte del Estado y 400,000 se están revisando. Si a eso le sumamos la inversión privada, estaríamos hablando de hasta 600,000 viviendas en desarrollo, lo que generaría, por supuesto, una derrama económica tremenda en toda nuestra cadena de valor”, declaró.
Los asociados de la Canadevi proyectan una inversión de 650,000 millones de pesos durante lo que resta del sexenio, destinada a distintos segmentos del mercado, como vivienda media y residencial.
No obstante, Ramírez Capó reiteró la necesidad de fortalecer la infraestructura para el suministro de agua y la capacidad eléctrica a fin de garantizar el servicio en las viviendas previstas.
Bajo este contexto, el sector vivienda podría mantener una trayectoria de crecimiento y consolidarse como uno de los principales motores económicos del país en 2026, siempre que se atiendan estos desafíos estructurales.
Inflación por conflicto en Irán
A los factores internos se suma el entorno internacional, ya que el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán genera preocupación en la industria ante posibles presiones inflacionarias en los insumos de la construcción, derivadas del encarecimiento del petróleo.
El presidente de la Canadevi remarcó que el impacto podría incrementar los costos en los materiales, además de afectar las tasas de interés en créditos puente e hipotecarios, pero dependería del tiempo que dure el conflicto.
“Si el conflicto no encuentra una salida pronta y tenemos el petróleo con altos costos un periodo prolongado, eso sin duda puede traer un efecto inflacionario que sí tenga un efecto inmediato en todos los productos que se utilizan para la construcción de la vivienda”, apuntó.