El nuevo campamento habilitado en el puerto de Ceuta no ha conseguido, de momento, despejar las playas. Más de 2.000 migrantes han regresado este viernes a los asentamientos de Benítez y El Trampolín después de que las instalaciones del Muelle de Poniente completaran alrededor de 1.700 plazas. Cientos de personas han abandonado los asentamientos, pero miles siguen allí y algunos de los que esperaban acceder al dispositivo han tenido que emprender el camino de vuelta.
El operativo, iniciado a primera hora, estuvo marcado por momentos de tensión cuando grupos numerosos comenzaron a desplazarse hacia el puerto al conocer que se ponía en marcha el traslado. La Policía Nacional y la Guardia Civil establecieron finalmente un sistema de embolsamiento y organizaron la entrada por grupos. Una vez cubiertas las plazas disponibles, quienes habían quedado fuera fueron informados y regresaron progresivamente a las playas.
La operación tenía como objetivo sacar de los asentamientos improvisados a buena parte de los migrantes que permanecen en Ceuta desde la entrada masiva de finales de julio y trasladarlos a espacios donde puedan ser identificados, atendidos y, cuando corresponda, iniciar los procedimientos administrativos de retorno o protección internacional.
Pero la capacidad del emplazamiento portuario era muy inferior al número de personas que se concentraban en las dos playas. Antes del traslado se calculaba que más de 4.000 migrantes podían encontrarse en los asentamientos de Benítez y El Trampolín. Solo unos 1.700 han podido entrar en las instalaciones.
A mediodía, los grupos que permanecían fuera del dispositivo comenzaron a regresar a las playas. En Benítez, algunos de los recién llegados aprovecharon incluso para ocupar las chabolas que habían quedado vacías después de que sus anteriores moradores fueran trasladados al puerto. Otros recogieron mantas y materiales abandonados. La presión sobre los asentamientos continúa y la Ciudad Autónoma ha tenido que paralizar las labores de limpieza y desinfección previstas para las playas mientras sigan ocupadas por miles de personas.
??Los migrantes retornan a la Playa de Benítez después de llenarse las plazas en los campamentos habilitados en la zona del Puerto #ceuta #inmigrantes #frontera #marruecos #elpueblodeceuta https://t.co/O8oiJjiQz1
— El Pueblo de Ceuta (@ElPueblodeCeuta) September 18, 2026
La expectativa de acceder a un recurso de acogida
Entre los migrantes se ha extendido la percepción de que las playas constituyen un paso previo hacia los dispositivos provisionales habilitados por las administraciones. Esa expectativa ha contribuido a que algunas personas que no se encontraban inicialmente en Benítez o El Trampolín se hayan desplazado hasta estos puntos ante la posibilidad de conseguir una plaza.
La situación administrativa posterior es, sin embargo, diferente para cada persona. El Gobierno ha insistido en que la acogida en estos recursos no equivale a la regularización de la situación migratoria y que los procedimientos deberán resolverse individualmente, respetando las obligaciones de protección internacional.
En particular, el Ejecutivo sostiene que quienes no reúnan los requisitos para recibir protección internacional quedarán sujetos a los procedimientos de retorno correspondientes. La identificación y filiación de quienes acceden a los dispositivos constituye, por ello, una de las principales funciones de estos espacios.
Jupol denuncia “improvisación” y falta de efectivos
La dimensión del operativo también ha provocado críticas de los sindicatos policiales. Jupol denuncia una supuesta falta de previsión por parte del Ministerio del Interior y cuestiona que se pusieran en marcha los traslados sin disponer previamente de capacidad suficiente y de los medios humanos y materiales necesarios.
Uno de los puntos de controversia es precisamente el número de agentes destinados directamente al traslado. Mientras las cifras difundidas sobre el dispositivo policial global alcanzan los 170 efectivos de Policía Nacional, Jupol sostiene que solo unos 70 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) estaban dedicados específicamente a conducir y controlar los desplazamientos desde las playas. El sindicato subraya que los otros agentes forman parte del dispositivo general de seguridad desplegado en la ciudad.
La denuncia sindical llega después de una operación que requirió reforzar el dispositivo ante las carreras y las aglomeraciones registradas en los primeros momentos. Se informó de un despliegue global de unos 170 policías nacionales, además de efectivos de otras unidades, drones y Guardia Civil.
Jupol considera especialmente problemático que se trasladara a un volumen de personas muy superior a la capacidad efectiva del campamento. El sindicato reclama una planificación que permita conocer de antemano cuántas personas pueden ser acogidas y con qué medios policiales se cuenta para garantizar el desarrollo del operativo.
? Esta es la situación en Benítez después del traslado de inmigrantes al nuevo asentamiento del puerto #Ceuta #Inmigracion #FronteraSur #Benitez https://t.co/47X3HHoXQs
— El Faro de Ceuta (@ElFarodeCeuta) September 18, 2026
6.000 plazas habilitadas, pero miles siguen fuera
Con la apertura de los dos espacios del puerto, el Gobierno central asegura haber alcanzado unas 6.000 plazas de acogida provisional en Ceuta. Sin embargo, las estimaciones sobre cuántas personas continúan fuera de los dispositivos siguen sin coincidir entre las distintas administraciones.
El Gobierno central calcula que todavía quedan entre 3.000 y 4.000 personas en calles, playas y otros asentamientos, mientras que el Gobierno de Ceuta maneja cifras considerablemente superiores. El Gobierno de Juan Jesús Vivas recogía este viernes estimaciones de más de 10.000 personas todavía en la ciudad, una muestra de la dificultad para establecer un censo preciso después de la entrada masiva de finales de julio. @mundiario