POR: ALFONSO GARCÍA
Noticias
La volcadura de un tráiler cargado con treinta toneladas de suavizante para ropa, en el distribuidor que conecta la carretera a San Luis, a San Miguel de Allende y el libramiento Noreste, generó la movilización no solo de personal de emergencias y elementos de la Guardia Nacional, también de decenas de personas que se mantuvieron en todo momento a la expectativa hasta que encontraron el momento para saquear la unidad siniestrada.
Alrededor de las 17:30 horas ocurrió el hecho de tránsito al momento en que un tractocamión acoplado a remolque tipo contenedor en el que transportaba alrededor de 30 toneladas de suavizante para ropa, circulando sobe dicho distribuidor ubicado en inmediaciones del parque Buenavista y parque industrial Querétaro, en la delegación Santa Rosa Jáuregui, en dirección al libramiento Noreste, volcó.
En una curva donde han ocurrido ya anteriormente hechos similares y en meses anteriores el protagonista fue otra unidad cargada con producto similar, el tráiler se proyectó hacia su lado derecho, haciendo la carga que volcara y se impactara contra la contención metálica, que a la vez evitó que se proyectara al desnivel y cayera a la gaza de incorporación de la carretera a San Miguel de Allende con la San Luis Potosí-Querétaro.
La unidad pesada de carga se recostó sobre su lado derecho, deteniéndose sobre el carril del mismo lado, el contenedor sufrió daños en la parte superior, por lo que cayó una parte mínima de la carga, suficiente para con su aroma comenzar a atraer a varias personas que no perdieron la oportunidad para hacerse de algunas botellas del suavizante y, también, “correr la voz”, mientras comenzaba a arribar personal de emergencias.
El operador de la unidad, un poco aturdido pero que pudo salir del tractocamión por su propio pie, fue reportado como ileso, afortunadamente; elementos de la Guardia Nacional se desplazaron y arribaron instantes después, al igual que personal de rescate y servicio prehospitalario de CAPUFE, así como elementos del grupo “Ángeles Verdes”.
Personal de la Guardia Nacional al hacerse cargo de la situación se dispuso también a evitar que la rapiña se generalizara, manteniendo la custodia del tráiler, incluso apoyado con otra unidad pesada.
A pesar de ello y mientras el grupo de personas iba creciendo, tomando, sobre todo, la orilla de la incorporación de San Miguel de Allende a la carretera San Luis-Querétaro como estacionamiento, Guardia Nacional esperaba el arribo de las grúas para las maniobras correspondientes.
Las horas pasaban, el número de civiles en la zona se incrementó, para las 20 horas se estimaba poco más de un centenar, ante ellos también el número de guardias nacionales se incrementó al arribar en unas seis unidades.
A pesar de las indicaciones para evitar que se acercara, la gente no perdía oportunidad para tratar de alcanzar “aunque sea unas botellitas para la ropa”, como alguien comentó en el sitio, con ello las maniobras con las grúas se iniciaron, la gente, incluyendo señoras, adultos mayores y niños, muchos con bolsas, costales y cajas seguían a la expectativa.
Arriesgando, incluso la integridad, varias personas lograron escalar el desnivel para llegar justo al punto en donde la caja del tráiler sufrió el daño y había quedado abierto.
Conforme se lograba levantar un poco el tráiler volcado, la gente aprovechaba, ya no eran botellas, ya estaban las cajas con el producto a la vista y comenzaron a sustraerlas, aún con el riesgo de ser aplastada si ocurría una falla en las maniobras.
Sobre la carpeta asfáltica, a unos metros, algunos elementos de la GN al percatarse que personas comenzaban a retirar cajas con mercancía los regresaban con la advertencia que, de lo contrario, serían detenidas.
La situación aumentó un poco la tensión, sin embargo, al ser levantado unos centímetros más el tráiler, las autoridades ya no pudieron contener a la muchedumbre como lo había logrado durante cuatro horas y terminaron cediendo, pausándose las maniobras con las grúas.
Con ello, no faltó el ingenio, quienes habían escalado tenían ya a su gente esperando abajo, con cuerdas, botes, cajas descendían la mercancía; en la parte superior, donde se encontraba el tráiler, otra cantidad de gente llenaba también sus bolsas, costales, etc., cargaba y llevaba la mercancía a sus vehículos para “echar otra vuelta, que valga la pena la venida”, mencionó alguien al pasar junto a nosotros.
Así llegaron los primeros minutos de hoy para que se reiniciaran las maniobras (que ya con menos peso se facilitaría la labor) para regresar el tráiler a su posición normal y que pudiera ser retirado de la zona.
Con esto, el saldo reportado en millones de pesos en pérdidas (incluyendo, al menos, mercancía, daños, maniobras de grúas, etc.,), decenas de personas “felices” con la mercancía robada y las afectaciones en la circulación durante varias horas; suman al menos ocho volcaduras de tráileres en dicho distribuidor, al menos tres de ellos que transportaban suavizante para ropa, en los últimos años.

La entrada Crónica de una rapiña anunciada aparece primero en Noticias de Querétaro.