Los trabajos de construcción del Tren México-Querétaro han comenzado a generar afectaciones que van mucho más allá de los terrenos destinados directamente al proyecto ferroviario, debido al constante tránsito de maquinaria pesada y al uso no autorizado de caminos rurales pertenecientes a diversos ejidos, informó el secretario de Desarrollo Agropecuario Municipal, Adrián Miranda Bárcenas.
El funcionario explicó que, si bien algunos propietarios cuyas tierras fueron utilizadas directamente para la obra ya recibieron los pagos correspondientes por las afectaciones, existen daños colaterales graves en caminos de saca y accesos comunitarios que no forman parte de los convenios establecidos con las instancias federales.
Uno de los principales reclamos externados por los productores del campo está relacionado con el ingreso de camiones y personal de construcción a vialidades de uso agrícola sin haber solicitado previamente el permiso de los ejidatarios.
«Ellos arbitrariamente y autoritariamente han tomado nuestros diferentes caminos sin pedir autorización, sin pedir permiso y nos causan afectaciones. Y entonces debe de ser consensado», sostuvo Miranda Bárcenas.
El titular del área precisó que la demanda de los agricultores no busca exclusivamente una compensación económica, sino la rehabilitación urgente de las vialidades para recuperar las condiciones óptimas previas al paso de las unidades pesadas. Durante la temporada de lluvias, el problema se intensifica debido a la acumulación de agua y la formación de baches profundos. Ante esto, los productores exigen que los caminos sean revestidos con materiales adecuados como tepetate y debidamente compactados para garantizar el acceso a las parcelas y un correcto desalojo pluvial.