
La falta de detalles sobre la muerte de una empleada de un laboratorio, incluida la causa, preocupa a los científicos.
Una mujer de 28 años que trabajaba en un laboratorio de investigación en Siberia falleció recientemente de neumonía. El lugar estudia la peste, entre otros patógenos, lo que ha generado temores de que la joven hubiera resultado expuesta allí.