Una iniciativa impulsada por la diputada federal Tania Palacios Kuri avanzó en el Congreso de la Unión con el objetivo de reforzar la prevención de la trata y la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el sector turístico.
La propuesta plantea modificar la Ley General de Turismo para establecer obligaciones a los prestadores de servicios, con protocolos de actuación y medidas preventivas que permitan identificar posibles situaciones de riesgo y proteger la integridad de menores de edad.
El proyecto logró avanzar tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, con respaldo de legisladores de distintas fuerzas políticas. Para Palacios Kuri, quien preside la Comisión de Turismo de San Lázaro, el consenso refleja la posibilidad de construir acuerdos en torno a la protección de la infancia.
“Hay causas que no merecen menos que la unanimidad. Esta no es solamente una reforma; es una cruzada nacional por nuestra niñez”, afirmó la legisladora.
¿Qué cambiaría en la Ley General de Turismo?
La iniciativa adiciona disposiciones al artículo 58 de la legislación para que los prestadores de servicios turísticos implementen protocolos y acciones preventivas orientadas a detectar posibles delitos contra niñas, niños y adolescentes.
Entre las medidas propuestas se contempla que, cuando una persona adulta viaje acompañada de un menor, existan mecanismos para acreditar mediante documentación oficial el parentesco o la relación jurídica correspondiente, como la patria potestad, tutela, guarda o custodia.
De acuerdo con el texto de la iniciativa, cuando no sea posible acreditar esa relación, deberá negarse el servicio y darse aviso a las autoridades ante la posible comisión de un delito.
La propuesta busca que la prevención no recaiga exclusivamente en las autoridades de seguridad, sino que involucre también a los establecimientos y demás actores de la industria turística.
“La explotación no puede esconderse detrás de una reservación, una habitación de hotel o un viaje. Si existe una señal de riesgo, tiene que existir una obligación de actuar”, sostuvo Palacios Kuri.
Protección infantil, un reto para el turismo mexicano
La diputada señaló que el crecimiento turístico del país debe evaluarse no solo por el número de visitantes, la ocupación hotelera o la derrama económica, sino también por la capacidad de garantizar entornos seguros.
“El éxito turístico de México no puede medirse solamente en visitantes, ocupación hotelera o derrama económica. También tiene que medirse en nuestra capacidad de proteger a quienes más lo necesitan”, expresó.
Palacios Kuri recordó que una de las consignas con las que ha promovido esta iniciativa es “No más infiernos en nuestros paraísos”, en referencia al riesgo de que la infraestructura turística sea utilizada para facilitar delitos contra menores.
Durante el proceso legislativo, la propuesta recibió el respaldo de legisladores de distintas bancadas y contó con el acompañamiento de organizaciones civiles, especialistas y otros actores que participaron en la discusión.
La legisladora destacó que el trabajo no termina con la votación, pues la aplicación de las medidas será clave para determinar su alcance.
“La votación termina, pero la responsabilidad empieza. Lo importante no será cuántos votos consiguió esta reforma, sino cuántas niñas y niños podamos proteger gracias a ella”, afirmó.
La iniciativa busca que hoteles, establecimientos y otros prestadores de servicios turísticos formen parte de una red de prevención, con procedimientos para identificar señales de riesgo y actuar conforme a las disposiciones que establezcan las autoridades.
“México abre sus puertas al mundo, pero se las cierra a quienes vienen a lastimar a nuestros niños”, concluyó Palacios Kuri.