
Afirmar el lunes 6 de abril que Irán estaba ganando la guerra, dicho por Antonio Navalón en la colaboración de prueba del pódcast Fin del Mundo, a muchos hubiera parecido más que aventurado. Los términos convencionales de la guerra mostraban un éxito apabullante de EU e Israel. Para llegar a la conclusión del señor Navalón se requiere de una observación fina, profunda y de tener sentido de los términos religiosos e ideológicos de una lucha que remite al origen de la civilización, así como de los efectos de la contienda sobre la economía mundial por el control iraní del estrecho de Ormuz. El miércoles quedaría claro que Irán, efectivamente, va ganando la guerra; el cese al fuego no termina el conflicto, pero anticipa una apabullante derrota de EU por donde quiera que se vea.