La tregua acordada entre Estados Unidos e Irán no duró ni siquiera un día.
La República Islámica cerró nuevamente el Estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques de Israel contra el grupo armado Hezbolá en Líbano, que dejó al menos 254 muertos y más de mil 100 heridos.
Además, drones iraníes fueron lanzados contra instalaciones energéticas, petroleras y de desalinización en distintos países del Golfo Pérsico. Kuwait detectó 28 drones, Arabia Saudita 9 y Emiratos Árabes Unidos 35, además de 17 misiles.
El crucial oleoducto este-oeste de Arabia Saudita, que se ha convertido en la principal alternativa para exportar crudo, fue alcanzado por un ataque iraní.
El Presidente del Parlamento y principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, consideró que se violaron tres de las 10 cláusulas propuestas a Estados Unidos como marco para las negociaciones de paz. “Así, un alto el fuego bilateral o las negociaciones son irrazonables”, consideró.
El cese al fuego acordado el martes apenas permitió el cruce de cuatro buques por el Estrecho de Ormuz. La cifra más baja registrada en lo que va de abril, en comparación con los más de 100 diarios que se permitían antes de la guerra.
Tanto Israel como Estados Unidos manifestaron que la tregua de dos semanas no abarcaba Líbano, y el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que los bombardeos contra Hezbolá continuarían.
“Creo que los iraníes pensaban que el alto al fuego incluía al Líbano. Y simplemente no era así”, declaró en Budapest el vicepresidente estadounidense JD Vance, quien encabezaría la delegación estadounidense de paz.
AM