
El Manuscrito Voynich es considerado uno de los mayores enigmas de la historia. Se trata de un libro ilustrado, escrito en un idioma desconocido y con un alfabeto que no coincide con ningún sistema lingüístico registrado. A más de seis siglos de su creación, nadie ha logrado entender su contenido.
Las pruebas de carbono 14 sitúan su origen entre los años 1404 y 1438, lo que lo convierte en una pieza medieval auténtica. Sin embargo, su contenido desconcierta: páginas llenas de plantas irreconocibles, diagramas astronómicos y figuras humanas, acompañadas por un texto que parece estructurado, pero que no tiene traducción.