Ciudad de México.-La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el Gobierno considera el uso del fracking con nuevas tecnologías que generen menor impacto ambiental y rechazó que ocuparía el uso tradicional de ese método.
Sobre quién desarrollaría estos proyectos, la mandataria señaló: “Todavía no tenemos el mecanismo. La idea es que pudiera, en caso de encontrarse la tecnología que no tuviera estos impactos ambientales, que pudiera abrirse como ha garantizado Pemex contratos del propio Pemex y contratos mixtos”.
Respecto a posibles adecuaciones legales, Sheinbaum descartó cambios: “Ninguna, está todo contemplado. Lo primero es la garantía de la soberanía sobre los recursos naturales que se garantiza con el cambio constitucional y el cambio a las leyes de Pemex y a todas las leyes de hidrocarburos”.
En cuanto al esquema de participación, aclaró que las concesiones no están contempladas. “El objetivo es que primero se pague el impuesto para el bienestar y que el mayor porcentaje de la explotación vaya para Pemex, y en todo caso, que una parte pueda ser desarrollada por los privados”.
Sobre la capacidad tecnológica de la petrolera estatal, reconoció: “No, y estamos viendo quién. El fracking tradicional utiliza mucha agua que se contamina con químicos difíciles de limpiar. Ahora hay nuevas tecnologías que utilizan incluso componentes biodegradables y el agua se recicla”.
Ante el riesgo de dependencia tecnológica extranjera, la Presidenta comparó la situación con otras industrias: “Hay mucha dependencia tecnológica de México en muchas áreas. Lo que queremos es ampliar las capacidades de Pemex y fortalecer la soberanía tecnológica de México también”.
Para dar seguimiento ambiental, anunció la creación de un grupo de expertos: “Ya estamos formando el Observatorio del Golfo y el Observatorio del Pacífico. Son instituciones del Gobierno de México que siempre han ayudado a las empresas públicas y ahora las estamos incorporando”.
Sobre el viraje respecto a la política de Andrés Manuel López Obrador, explicó: “Las nuevas tecnologías, las nuevas técnicas. Por eso yo dije ‘el fracking tradicional, así como inició, ese no’, pero hay nuevas técnicas que nos abren la posibilidad de que el agua sea reciclada”.
Cuestionada sobre la evidencia de estos métodos en otros países, afirmó: “Sí, hay un desarrollo tecnológico en esto muy grande, entre otras, empresas de Estados Unidos y canadienses. De las primeras tecnologías que se usaron a las actuales hay una diferencia muy grande”.
Además, mencionó que sería “muy irresponsable” no analizar la posibilidad del uso de fracking ante la dependencia de gas natural, del cual México importa 75 por ciento, poniendo en riesgo la soberanía energética del país.
“Lo que anunciamos ayer es que la próxima semana les vamos a presentar a los expertos que nos van a ayudar a tomar la mejor decisión. Porque sería muy irresponsable en nuestra parte decir no, seguimos importando”, expresó Sheinbaum.
Tras insistir sobre riesgos como variaciones de precio o interrupciones en el suministro, la mandataria sostuvo que el país requiere ese combustible para garantizar la generación eléctrica continua de forma soberana.
“México depende en su consumo de gas natural de 75% que viene de importación, si seguimos así, cada vez más vamos a importar más gas natural. Necesitamos gas natural para una parte de la base de generación eléctrica”, explicó.
“Ese 75% que ya importamos viene del llamado de lutita, nada más que viene del otro lado de la frontera. En este mundo en el que vivimos, México debe garantizar su soberanía”, agregó sobre la seguridad nacional.
Por ello, apuntó que la estrategia del Gobierno será en aumentar las energías renovables como la solar, geotérmica, eólica e hidráulica para complementar la matriz energética del país.
Ayer, en un vuelco en la política de energía de la 4T, la Claudia Sheinbaum anunció el proyecto para explotar gas mediante fracking o fractura hidráulica a partir del próximo año.
El propósito es pasar de una producción de gas natural de 2 mil 300 millones de pies cúbicos diarios a 8 mil 310 millones para 2035, lo que representa un incremento del 261 por ciento.
Pemex será la empresa responsable en un intento por reducir la dependencia del consumo nacional de gas natural importado desde Estados Unidos, según se detalla en la estrategia de producción.
En la conferencia mañanera, la mandataria dijo que el uso de esta técnica deberá realizarse bajo criterios ambientales que garanticen la protección del entorno y el uso responsable de recursos hídricos.
Con este plan, el Gobierno federal busca elevar la producción de gas natural de 2 mil 300 millones de pies cúbicos diarios a 5 mil 800 millones al cierre del sexenio y 8 mil 310 millones para 2035.
De acuerdo con Pemex, el país cuenta con 141.5 billones de pies cúbicos de gas en yacimientos no convencionales que requieren el fracking para su aprovechamiento comercial.
Además, se estima que podrían obtenerse 83 billones adicionales en yacimientos convencionales distribuidos en diversas regiones estratégicas del territorio nacional.
Las tres zonas donde se podría usar el fracking son las cuencas de Sabinas-Burro-Picachos y Burgos en el norte; y la de Tampico-Misantla en Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Puebla.
El anterior Gobierno de Andrés Manuel López Obrador cuestionó proyectos de fractura hidráulica con el argumento de riesgos ambientales e hizo del rechazo al fracking un tema central de su propaganda.
Ahora, para decidir si el país empleará o no esta técnica, se formará un comité científico que asesore al Gobierno sobre si existe esta posibilidad sin que signifiquen daños al ambiente.