El gobierno de Querétaro planea instalar arcos detectores de metales en las 380 secundarias públicas del estado, a raíz de lo ocurrido el 30 de septiembre en la secundaria Esperanza Cabrera, donde un menor ingresó con dos cuchillos y lesionó a cuatro personas. Así lo dio a conocer la coordinadora de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (Usebeq), Irene Quintanar.
A poco más de una semana de la agresión, la funcionaria reveló que su dependencia instalará dichos dispositivos por etapas, a fin de tener una cobertura del 100% antes de que concluya la administración.
“Lo que hemos hecho, nos hemos dado cuenta que no es suficiente, que tenemos que seguir trabajando. Hemos trabajado con padres de familia, con directivos, con maestros, con los mismos estudiantes y ahorita estamos ya preparando la primera etapa de arcos de detector de metales, que van a ser implementados en las escuelas secundarias”, dijo.
Quintanar Mejía indicó que los arcos detectores de metales se sumarán a los demás trabajos que la Usebeq realiza en colaboración con instituciones de seguridad, como la aplicación de protocolos de prevención y actuación, así como un reciente convenio firmado entre la Secretaría de Educación y la Policía Cibernética.
Asimismo, resaltó que su dependencia cuenta con proyectos implementados para fortalecer la sana convivencia entre los estudiantes, como el desarrollo de diversas actividades psicoemocionales.
No obstante, señaló que los padres de familia también tienen la responsabilidad de revisar las mochilas de sus hijos, por lo cual los exhortó a involucrarse de manera más activa en la educación de sus hijos fuera de las aulas. Incluso, en el caso específico de la agresión, hizo un llamado a los padres “que vienen de otros estados” a mantener una cultura de la paz, sugiriendo que el menor acusado y sus padres no son originarios de Querétaro.
“Les pedimos, de manera muy especial y con mucho cariño, además de respeto a los padres y madres de familia, que es muy importante su colaboración y su apoyo”, expuso.
Cabe recordar que el joven agresor fue vinculado a proceso el pasado miércoles por el delito de homicidio en grado de tentativa, mientras que sus padres también enfrentan un proceso judicial por desobediencia y resistencia de particulares tras intentar entorpecer la investigación durante un cateo.
Según la Secretaría de Salud en la entidad, las cuatro víctimas —tres trabajadores de la escuela y un estudiante— ya fueron dados de alta, toda vez que las lesiones no pusieron en riesgo sus vidas.