La tensión entre Cristiano Ronaldo y Jorge Jesus sumó un capítulo inesperado este 30 de septiembre. Después de varios días marcados por su suplencia ante Noruega, ausencia del trabajo colectivo y una reunión para intentar calmar el ambiente, el capitán luso terminó abandonando la concentración de Portugal, justo después de que su entrenador revelara públicamente el plan que había diseñado para administrar sus minutos.
El delantero de 41 años dejó las instalaciones mientras sus compañeros preparaban el duelo frente a Dinamarca y posteriormente se reportó que viajaría en un avión privado rumbo a Madrid. Su salida volvió a disparar las dudas sobre la relación con el cuerpo técnico, aunque hasta ahora no existe un anuncio oficial que indique una ruptura definitiva con la selección.
Jorge Jesus revela el plan con Cristiano
Antes de que CR7 se marchara, Jorge Jesus explicó que había hablado directamente con él para diseñar un programa especial debido a la exigencia física que representa disputar encuentros con pocos días de diferencia.
“Lo hablé con él. Creamos un plan como con Bruno Fernandes, y le dije a Cristiano que no jugaría ni en el partido contra Noruega ni en el de Dinamarca. Conozco su estado físico a la perfección y sé, porque ya lo sabía en Arabia Saudita, que cuando había partidos cada tres días Cristiano rara vez jugaba. Además, nunca entrena el primer o segundo día después de un partido. Nunca”, explicó.
El técnico intentó así justificar tanto su ausencia del once como el trabajo individual realizado durante los días posteriores. Según su versión, la decisión respondía a una planificación física y no a una sanción deportiva.
El error que terminó molestando a CR7
Jorge Jesus también reconoció una equivocación que ayuda a entender por qué Cristiano Ronaldo terminó molesto ante Noruega.
“Le dije a Cristiano que no iba a jugar estos dos partidos, pero pensé durante el partido que tal vez lo necesitaría y que calentaría. Y después no lo puse a jugar. Ningún jugador, cuando está calentando durante 20 o 30 minutos y luego no entra, está contento con eso. Mucho menos Cris. Mucho menos Pelé, Maradona”, añadió.
Ronaldo calentó durante buena parte del segundo tiempo, pero nunca ingresó. Al finalizar el encuentro se marchó rápidamente rumbo a los vestidores y no acompañó al resto del plantel en el saludo a los aficionados, primera imagen que encendió la polémica.
Portugal intenta apagar el incendio
La situación llegó al punto de provocar movimientos dentro de la propia Federación Portuguesa. Pedro Proença, presidente del organismo, modificó su agenda para mantenerse cerca del equipo, mientras Cristiano y Jorge Jesus sostuvieron una conversación para intentar aclarar sus diferencias.
Pese a ese acercamiento, CR7 finalmente dejó la concentración este miércoles, transformando una decisión deportiva en uno de los episodios más delicados desde la llegada del nuevo seleccionador.
El problema ya no gira únicamente alrededor de si Cristiano debe ser titular. Jorge Jesus pretende administrar físicamente a una leyenda acostumbrada a jugarlo prácticamente todo, mientras Portugal intenta evitar que esa nueva realidad termine fracturando la relación con su máximo goleador histórico.