Jurista, Académico e Investigador.
MANUEL VIDAURRI ARÉCHIGA, PENALISTA GUANAJUATENSE CON TEMPLE DE ACERO.
Hoy que escribo esta entrega, lo vi como desde hace muchos años, en una fotografía en una fila al lado de muchos juristas del nivel de Eugenio Raúl Zaffaroni, en un Congreso Internacional sobre Derechos Humanos y Sistema Penal, celebrado en Panamá los días 27 y 28 de febrero del presente año; me refiero al Doctor en Derecho Manuel Vidaurri.
Nuestra amistad se remonta a más de 30 años, desde que ocupó varios cargos administrativos y académicos en la Universidad de Guanajuato, donde acudí a impartir alguna conferencia sobre temas penales invitado como catedrático de la Universidad Iberoamericana, y Manuel lo hacía desde la titularidad de la Facultad de Derecho (1994-1998).
Después de ser Consejero del Poder Judicial en el año 2000, ocupó el cargo de Procurador de Derechos Humanos, y tuvimos más cercanía aquí en León durante ocho años consecutivos por estar ubicada la sede estatal en esta localidad, participando en gran variedad de eventos propios de la materia.
Luego retornó a la Universidad de Guanajuato durante los siguientes siete años, incluso llegando a ocupar hasta la Secretaría General. Pero ahí vino un parteaguas en su trayectoria y en su vida jurídica y académica ascendente, quizá una pausa obligada por las circunstancias en las que la Junta Directiva designó en septiembre de 2015 al Rector Luis Felipe Guerrero Agripino, sucediendo al ex Rector Cabrera Sixto, y sin que fuera forzosa consecuencia, sorprendió la salida de Manuel Vidaurri con ese suceso.
Desconozco cuál haya sido la discrepancia con los nuevos directivos, pero lo que sí pudimos apreciar los Maestros de Derecho y el personal pendientes de la vida de esa institución universitaria fue su salida intempestiva y prolongado destierro de Vidaurri, pues en otros casos similares hay muchas formas de continuación en la vida académica; pero no, la ausencia de Vidaurri Aréchiga fue tajante, total y permanente.
Jamás, ni en mis tiempos de la UNAM, ni del Instituto de Ciencias Penales, ni en la Universidad Iberoamericana (donde trabajé más de 30 años) viví semejante desacuerdo académico como suele haber en el quehacer universitario; no obstante, Manuel Vidaurri afrontó estas vicisitudes y vino a León a tocar puertas para continuar su ejercicio profesional y docente, encontrando cobijo en las universidades De La Salle Bajío y Humani Mundial. También acudió con sus amigos de la Ciudad de México, el Dr. Rodríguez Manzanera y la Dra. Lima Malvido de la Sociedad Mexicana de Criminología, logrando inclusive ser miembro de número de la Academia Mexicana de Ciencias Penales.
Con una impresionante trayectoria curricular, es Doctor en Derecho por la Universidad de Sevilla, España, con especializaciones en Criminología y Derecho Penal en la Universidad de Salamanca, además de estudios de Derechos Humanos en la Universidad de Alcalá de Henares y en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, en Costa Rica. Obtuvo la Presea Magister Humani Mundial (2013), el Premio Nacional de Investigación Jurídica (2012) y la Medalla al Mérito Criminológico Alfonso Quiróz Cuarón (2011).
Durante estos casi once años, a partir de 2015, el Dr. Vidaurri demostró disciplina, persistencia y tenacidad, y en lugar de arredrarse ante la adversidad desplegó una gran actividad académica que se reflejó en más de diez libros publicados, entre ellos reediciones de “Introducción al Derecho Penal” y “Teoría General del Delito”.
Al año visita y participa en diversos congresos, simposios y convenciones en países como Argentina, Brasil, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Panamá y Portugal. En España es muy apreciado en las Universidades de Sevilla, Granada, Salamanca, Madrid y Alcalá de Henares. Su hiperactividad lo torna incansable, y eso demuestra un temple de acero, carácter firme y valentía.
Al inicio de la presente administración estatal fue mencionado insistentemente para ocupar el cargo de Fiscal para Guanajuato; inclusive creíamos que la Gobernadora Libia García así lo consideraría y un gran número de Maestros Penalistas guanajuatenses le ayudaríamos y apoyaríamos en su quehacer por el bien del Estado; no estaba solo Vidaurri. Pero alguien le habló al oído a Libia y ya saben quién fue designado. Había muchos guanajuatenses de donde seleccionar.
PAULINO LOREA. 15/03/26