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Mundiario 12 Oct, 2026 05:43 (7 min de lectura)
Observatorio Neutral

EH Bildu y ERC reeditan su alianza para el Senado con el enigma del destino de Rufián de fondo

EH Bildu y ERC reeditan su alianza para el Senado con el enigma del destino de Rufián de fondo

EH Bildu y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) volverán a concurrir juntas a las elecciones al Senado del próximo 29 de noviembre, reeditando la coalición con la que ya participaron en las generales de 2023. El acuerdo, cerrado por las ejecutivas de ambas formaciones con Arnaldo Otegi y Oriol Junqueras al frente, se produce mientras continúa abierto el debate sobre una posible coalición de izquierdas para las elecciones al Congreso, una fórmula que el portavoz de los republicanos, Gabriel Rufián, sigue defendiendo.

La decisión evidencia que las dos formaciones soberanistas mantienen una vía de colaboración electoral consolidada para la Cámara Alta, al margen de las negociaciones que se desarrollan en el espacio de la izquierda alternativa para el Congreso. En su comunicado conjunto, EH Bildu y ERC reivindican la experiencia acumulada durante las últimas legislaturas y sostienen que la suma de fuerzas les ha permitido defender sus respectivas posiciones políticas con mayor capacidad en el Senado.

El pacto se presenta como una herramienta para “defender los derechos nacionales de Euskal Herria y Catalunya, ampliar los derechos sociales y hacer frente al bloque reaccionario”, según la terminología utilizada por ambos partidos. Las dos formaciones aseguran que la cooperación parlamentaria de los últimos años ha demostrado su utilidad y consideran que existen razones para prolongarla en la próxima legislatura.

El acuerdo llega en plena discusión sobre el futuro de las alianzas a la izquierda del PSOE. Rufián ha planteado la necesidad de articular una candidatura más amplia que reúna a diferentes fuerzas progresistas para evitar la fragmentación electoral. La propuesta del frente común, del que se había descartado tras avivar la discusión todo el verano con una serie de contactos, podría estar tocando la puerta del político barcelonés por parte de una coterránea.

La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tendió la mano este viernes al portavoz de los republicanos para encabezar la candidatura estatal del Frente Amplio, la coalición heredera de Sumar que aglutina también a Izquierda Unida (IU), Más Madrid y los Comuns que está inmersa en intensas negociaciones para definir la cara de cartel y el orden de las listas en las circunscripciones en las que se presenten con su marca electoral, que será presentada el 17 de octubre, apenas un día después de que venza el plazo para registrar coaliciones y alianzas ante la Junta Electoral.

 

🤝 EH Bildu y ERC reeditarán su coalición al Senado para defender Euskal Herria y Catalunya y sus mayorías sociales. Ambas fuerzas apuestan, como ya hicieron en 2023, por la acumulación de fuerzas como herramienta para defender los derechos nacionales de Euskal Herria y Catalunya, ampliar los derechos sociales y hacer frente al bloque reaccionario. La unión de fuerzas ha dado sus frutos durante las últimas legislaturas, demostrando que, juntos y juntas, somos más fuertes. El 29 de noviembre hay partido y es posible ganarlo. Esta coyuntura histórica exige altura de miras y responsabilidad para construir una alternativa capaz de plantar cara al bloque reaccionario. Una alternativa que sitúe en el centro las necesidades de la ciudadanía y anteponga los intereses de nuestras naciones y sus gentes a cualquier interés partidista. https://t.co/lukUHnsbij

— EH Bildu (@ehbildu) October 10, 2026

Una alianza para el Senado mientras Rufián mira al Congreso

La posición del dirigente republicano no equivale, sin embargo, al acuerdo alcanzado ahora con EH Bildu. La coalición anunciada afecta específicamente a las elecciones al Senado, donde ambas formaciones ya tienen experiencia conjunta en el grupo parlamentario Izquierdas por la Independencia (IPLI). La eventual construcción de una candidatura unitaria para el Congreso constituye un proceso diferente y sigue condicionado por las negociaciones entre las distintas fuerzas.

De hecho, el pacto entre EH Bildu y ERC llega mientras el espacio de la izquierda alternativa continúa tratando de definir su fórmula electoral para el 29-N. La discusión incluye el papel de Podemos, Movimiento Sumar (MS), IU, Más Madrid y los Comuns, además de las posibles candidaturas territoriales. En ese escenario, la propuesta de Rufián introduce una perspectiva más amplia de cooperación entre partidos situados a la izquierda del PSOE, que también negocia una candidatura unitaria en la Cámara Alta para impedir una nueva mayoría absoluta del PP.

“Hay partido y es posible ganarlo”

EH Bildu y ERC justifican la reedición de su alianza por la necesidad, según sus propias palabras, de “sumar fuerzas” y “unir voluntades” ante las elecciones del 29 de noviembre. Ambas formaciones consideran que existe la posibilidad de disputar electoralmente el próximo ciclo y reclaman anteponer los objetivos compartidos a los intereses particulares de cada organización.

En su declaración conjunta advierten de la “amenaza” que, a su juicio, representaría un Gobierno formado por lo que denominan “bloque reaccionario”. La expresión forma parte del posicionamiento político de ambos partidos y refleja su rechazo a una eventual mayoría de las fuerzas de la derecha, sin que el acuerdo del Senado implique por sí mismo una alianza con otras candidaturas para el Congreso.

“Hay partido y es posible ganarlo”, sostienen EH Bildu y ERC, que llaman a reforzar la cooperación entre las izquierdas soberanistas. El mensaje enlaza con una de las ideas centrales del discurso de Rufián en las últimas semanas, por la necesidad de evitar que la división del voto facilite la concentración de representación en otras fuerzas.

No obstante, esos ánimos de cooperación no se trasladan a la elección del Congreso, donde los republicanos son reacios a diluir sus siglas en un paraguas con los partidos estatales, una postura que comparten Bildu y el BNG, y hasta cierto punto en Compromís, Chunta Aragonesista y Més per Mallorca, que prefieren liderar las candidaturas en sus circunscripciones para, después, incluir en sus listas a los representantes de las demás formaciones de ámbito nacional. Adelante Andalucía, por el contrario, no quiere aliarse con nadie.

La vivienda entra en el acuerdo

La emergencia habitacional ocupa también un lugar destacado en el documento difundido por ambas formaciones. EH Bildu y ERC consideran que el acceso a la vivienda constituye uno de los principales problemas tanto en Cataluña como en Euskadi y se comprometen a utilizar su representación parlamentaria para impulsar medidas destinadas a garantizar ese derecho.

La vivienda se ha convertido además en uno de los principales asuntos de la precampaña de las elecciones generales. El Gobierno y las fuerzas de la izquierda han situado el acceso a una vivienda asequible entre sus prioridades, mientras los partidos de la oposición mantienen posiciones diferentes sobre las políticas de alquiler, protección frente a los desahucios y promoción de vivienda.

El nuevo acuerdo garantiza la continuidad de esa colaboración para el 29-N, pero deja abierta una cuestión de mayor alcance: qué relación tendrá esta alianza con el mapa de candidaturas de la izquierda para el Congreso. Mientras ERC mantiene a Rufián como uno de los principales defensores de una fórmula estatal más amplia, la construcción de ese espacio sigue dependiendo de las conversaciones entre partidos y de las decisiones que adopte cada partido.