MONTERREY, NL.,10 de abril de 2026.- Empresarios del sector señalaron que el incremento en el precio del diésel, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, junto con modificaciones en el estímulo fiscal aplicado al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), está generando una doble presión económica para el sector del autotransporte de carga, lo que ya comienza a reflejarse en los costos logísticos.
Representantes del ramo señalaron que, previo al inicio del conflicto, el 27 de febrero, el diésel tenía un precio de 25.96 pesos por litro, con una cuota completa del IEPS de 7.36 pesos y sin estímulos fiscales. Sin embargo, conforme aumentaron los precios internacionales, el combustible alcanzó niveles de entre 28 y 29 pesos por litro.
Aunque el Gobierno federal reactivó los estímulos fiscales para contener el impacto, afirman que estos han resultado insuficientes. El descuento al IEPS pasó de 2.59 pesos por litro a mediados de marzo hasta 5.98 pesos actualmente, pero el precio final del diésel continuó al alza.
A la par, el acreditamiento del IEPS —que permite a los transportistas descontar este impuesto del ISR— disminuyó de 7.36 a 1.38 pesos por litro, lo que implica que ahora no solo pagan más por el combustible, sino también más impuestos.
Javier Cendejas, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Noreste, advirtió que el impacto es significativo, ya que el diésel representa entre el 30 y el 40 por ciento de los costos operativos del sector. Señaló que esta situación acerca a las empresas a un punto en el que será difícil seguir absorbiendo incrementos.
Además, explicó que por cada peso que aumenta el diésel, los costos de flete pueden incrementarse hasta en un cuatro por ciento, lo que anticipa ajustes graduales en tarifas, especialmente en contratos nuevos o servicios eventuales.
En el mismo sentido, Jesús Tamez, director de Transervicios Logísticos y vicepresidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), reconoció los esfuerzos del Gobierno, pero subrayó que el problema radica en la combinación del alza en el precio y la reducción del beneficio fiscal.
“El resultado es una presión directa sobre la liquidez, la planeación financiera y la capacidad de inversión”, explicó. Añadió que el acreditamiento del IEPS también es un incentivo para la formalidad en el sector, por lo que su reducción podría desincentivar el cumplimiento fiscal.
Por su parte, el delegado en Nuevo León de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), Omar Ortiz Garza, afirmó que el impacto es inmediato en la operación diaria.
“La afectación en el cambio al precio del combustible es directa, nuestro principal costo está en el combustible; por ende, el aumento que hemos sufrido en el precio por litro es sumamente significativo y eso lo tenemos que trasladar en nuestros fletes”, señaló.
Explicó que el ajuste en tarifas depende de factores como la distancia, las rutas y el peso de la carga, además del rendimiento del combustible.
Ortiz Garza advirtió que este escenario ya está generando presiones inflacionarias, aunque consideró que es inevitable trasladar los costos. “Todo el transporte ha tenido que repercutir en esto causando inflación, que es el peor enemigo de la economía, pero lo tenemos que hacer porque de manera contraria estaríamos absorbiendo costos adicionales que ya no podemos enfrentar”, indicó.
Finalmente, alertó que la evolución del conflicto internacional podría mantener la tendencia al alza en los precios del petróleo, lo que impactaría directamente en los combustibles y, en consecuencia, en toda la cadena logística del país.
El cargo Alza de diésel y ajustes fiscales presionan costos del transporte de carga apareció primero en Quadratín Nuevo León.