Historia 155
Esta es la historia 155 de 450 que te contaremos sobre León
Esta historia comenzó a sazonarse desde las aulas universitarias y terminó por abrir camino a una nueva forma de comer en León. En 1993, Felipe Ytuarte y Noemí Aguilar, entonces estudiantes, trasladaron su proyecto universitario a la primera sucursal de Sushi Tai en la Ciudad de México.
Lo que al principio parecía un proyecto académico tomó rumbo propio y, con los años, encontró en León su mayor reto: llevar el sushi a una ciudad donde esta gastronomía aún no formaba parte del consumo habitual.
Noemí Aguilar (a la derecha), fundadora de Sushi Tai. Foto: Cortesía Grupo FYNSO
Nuevos sabores en la ciudad
La llegada a León, con su primera sucursal en Plaza Mayor —junto a los cines MMCinemas—, no solo marcó una expansión: fue, para muchos, el primer encuentro con un mundo desconocido.
Para ese entonces, el sushi no era cotidiano, los palillos generaban curiosidad y el arroz envuelto en alga despertaba dudas. La aceptación no llegó de golpe; se fue construyendo poco a poco con paciencia, con cercanía, con la voluntad de traducir una cultura a nuevos paladares.
En ese proceso, la incorporación de planchas de teppanyaki encendió algo más que fuego: convirtió la cocina en espectáculo, comer dejó de ser solo alimentarse y se volvió experiencia.
Fueron los primeros en vender teppanyaki de mariscos en la ciudad. Foto: Cortesía Grupo FYNSO
De una sucursal a una estructura consolidada
Más de tres décadas después, aquella apuesta universitaria se ha transformado en un grupo con alrededor de 22 sucursales y más de 550 colaboradores, con presencia en León, Guanajuato capital, Salamanca, Irapuato, Aguascalientes, San Francisco del Rincón, Silao (Puerto Interior) y Ciudad de México.
Sushi Tai, su origen, suma hoy 15 sucursales distribuidas en estas ciudades y ha permanecido gracias a algo más que el paso del tiempo: la evolución constante de su menú, su capacidad de adaptarse sin perder esencia, de crecer sin olvidar de dónde viene.
Al frente, Felipe Ytuarte ha permanecido cercano, atento, guiando el camino con la misma convicción con la que comenzó, cuidando cada etapa del crecimiento.
Felipe Ytuarte, fundador de Sushi Tai. Foto: Cortesía Grupo FYNSO
La evolución: SATO
Con los años, la sazón encontró nuevas formas de expresarse. En 2012 nació SATO, no como un desprendimiento, sino como una evolución natural: la esencia de lo aprendido, llevada a un punto más refinado.
Su propuesta Nikkei —mezcla de tradición japonesa con matices contemporáneos— amplió la experiencia. Ya no solo se trataba de conocer, sino de redescubrir, de mirar la cocina con otros ojos, de saborear nuevas combinaciones, de dejarse sorprender otra vez.
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Un puente cultural: el Festival de Hiroshima
El vínculo con Japón dejó de ser solo gastronómico para convertirse en un puente cultural.
Felipe Ytuarte fue reconocido como embajador de buena voluntad de la gastronomía japonesa en el mundo por el Ministerio de Agricultura de Japón, un reconocimiento que trasciende lo empresarial y habla de una labor constante por compartir y respetar una tradición.
Este lazo se refleja también en el Festival Gastronómico de Hiroshima, que por más de 10 años ha reunido sabores, técnicas e historias, contribuyendo a estrechar la relación entre la prefectura de Hiroshima y el estado de Guanajuato.
Cada edición es más que un evento, es un diálogo entre culturas.
También sabor mexicano
En medio de esta historia de sabores lejanos, también hay espacio para lo cercano. Itacate, con más de 22 años en Plaza Mayor, recuerda que nuestras raíces siempre tienen un lugar. Antojitos mexicanos que acompañan la vida diaria, dentro de la misma historia.
FYNSO: estructura de servicio
Detrás de cada platillo hay una estructura silenciosa que lo hace posible. Comercializadora FYNSO, su comisariato, sostiene la operación, abastece, cuida, selecciona.
Desde ingredientes básicos hasta productos especializados como atunes de gran tamaño y cortes de carne, todo bajo un estricto programa: mantener la calidad, asegurar la experiencia, replicar el detalle en cada sucursal.
Su mayor valor
Pero quizá lo más valioso no está en los números. Está en las personas que se han quedado. En colaboradores que han visto pasar los años, incluso generaciones, dentro de la misma empresa.
En clientes que regresan acompañados de sus hijos o nietos, repitiendo rituales que comenzaron hace décadas.
Grupo FYNSO ha construido así un legado basado en la innovación, la calidad y la cercanía con sus clientes. Lo que inició como un proyecto universitario no solo creció: echó raíces, acompañó a la ciudad en sus cambios.
Porque hubo un tiempo en que el sushi era novedad en León. Hoy es parte del menú de su historia.
DAR
En el marco de los 450 años de la fundación de nuestra ciudad, en Grupo AM desarrollamos el proyecto 450 Historias de León, una iniciativa para recuperar, preservar y compartir la memoria de nuestra ciudad.
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