León.- Con 53 años, María Guadalupe Labrada Cabrera camina con una sonrisa que contradice los pronósticos médicos; el 2 de febrero de 2024 marcó un antes y un después en su vida al recibir un trasplante de riñón que puso fin a tres años de lucha extenuante.
La intervención, que se llevó a cabo en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío (HRAEB), fue posible gracias a la voluntad de un donante cadavérico —un hombre que permanece en el anonimato— cuya decisión le devolvió la salud.
La travesía comenzó en 2012, cuando a los 40 años fue diagnosticada con una condición hereditaria; una década después, una infección estomacal terminó por agotar la función de sus riñones, reduciendo su vida a sesiones de hemodiálisis de cuatro horas que la dejaban devastada.
“Esto se llama muerte silenciosa porque no hay síntomas. Tu hemoglobina está por el piso y tú ya no tienes fuerzas de nada”, relató Guadalupe, quien conoció de cerca la fragilidad de la salud antes de su operación en el HRAEB.
Una segunda oportunidad
Antes de entrar a la lista de espera, Guadalupe buscó donantes entre sus seres queridos; aunque familiares como Román Reyes y Esmeralda Torres se ofrecieron incondicionalmente, los estudios médicos determinaron que no eran compatibles.
Finalmente, junto con su nefrólogo, el doctor Camarena, decidió inscribirse en la lista de espera institucional, donde permaneció un año y medio antes de recibir la noticia de que había un órgano disponible para ella.
La paciente destacó que, contrario a los mitos sobre el costo de estos procedimientos, el sector salud cubrió la mayor parte del proceso: “El trasplante era muy caro y gracias a Dios allá no me costó un peso”, recordó.
Más allá de la precisión técnica, resaltó la profunda humanidad que encontró en el personal del hospital, desde los guardias de entrada hasta las enfermeras que dedicaban tiempo extra a cuidarla con especial esmero.
Este apoyo clínico se entrelazó con el sacrificio de su familia, encabezada por su esposo, José Luis Cisneros, y sus tres hijos, quienes formaron una red de apoyo económico y emocional inquebrantable durante todo el proceso.
Llama a regalar vida
Hoy, la celayense ha vuelto a sus actividades con una vitalidad contagiosa; sus brazos, marcados antes por las agujas del hospital, hoy solo muestran las huellas de jugar con su nieto, siendo el mejor testimonio de su recuperación.
“Mi vida volvió a ser la misma. Soy libre. Si quiero saltar, cantar o correr, lo hago. La cama mata; no se dejen caer, hay que moverse”, enfatizó Guadalupe como mensaje para otros pacientes.
Su mensaje final fue un llamado urgente a fomentar la cultura de la donación de órganos, considerando al hombre que le donó su riñón como un héroe que decidió dar vida después de la muerte.
“Él decidió en vida que sus órganos dieran vida a alguien más. No se comercializan, salvan vidas. Ese regalo no tiene precio, vale más que todo el dinero del mundo”, agregó emocionada.
Esperan trasplante más de 2 mil
En Guanajuato, más de dos mil pacientes se encuentran actualmente en lista de espera para el trasplante de un órgano, reflejando la magnitud de la necesidad de donantes en la entidad.
De acuerdo con el Centro Estatal de Trasplantes (Cetra), hay una lista de 2,027 pacientes: 1,980 esperan un riñón y 47 una córnea; mientras que, a nivel nacional, la cifra asciende a 19 mil personas en espera.
Rodrigo López Falcony, director general del centro, expuso que el riñón es el órgano más solicitado, principalmente por malos hábitos alimenticios, automedicación y bajo consumo de agua natural.
Detalló que en 2025 se realizaron 321 trasplantes en el estado, de los cuales 123 fueron renales (90 de donador vivo y 103 de fallecido), superando las cifras registradas durante el año 2024.
Al corte de 2026, se han practicado 61 trasplantes: 39 de riñón (17 de donador vivo y 22 de fallecido) y 22 de córnea, lo que equivale estadísticamente a una intervención por día en la entidad.
“Somos uno de los estados que más dona. Este año, según el Centro Nacional de Trasplantes, solo estuvimos por debajo de la Ciudad de México; lugar que hemos ocupado durante cinco años”, celebró el funcionario.
AAK