Las autoridades estadounidenses han determinado que un sistema láser de alta energía diseñado para derribar drones “no supone un riesgo indebido para los aviones de pasajeros”, después de que su despliegue en la frontera con México provocara interrupciones en los vuelos a principios de este año.
En un comunicado conjunto, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos y el Pentágono afirmaron haber llevado a cabo una evaluación de seguridad exhaustiva y haberse asegurado de que existan los protocolos adecuados.
EU confunde narcodron con aeronave de aduanas
El anuncio se produce después de que el ejército derribara por error un dron de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos cerca de la frontera en febrero.
Fuentes cercanas al incidente indicaron que el Departamento de Defensa no coordinó adecuadamente con la FAA antes de utilizar el láser de alta energía.
Este suceso fue similar a una situación ocurrida dos semanas antes, en la que se utilizó el mismo láser de alta energía, lo que provocó el cierre temporal del espacio aéreo cerca de El Paso, Texas, debido a la preocupación de la FAA por los posibles impactos en los vuelos de pasajeros en un aeropuerto cercano.
Estos incidentes provocaron un mayor escrutinio del Pentágono, el Departamento de Seguridad Nacional y la FAA, y también impulsaron a los legisladores a exigir una mejor comunicación y coordinación entre las agencias gubernamentales.
En marzo, las agencias llevaron a cabo pruebas conjuntas del sistema láser para abordar las preocupaciones de seguridad de la FAA.
Según el comunicado del viernes, el Departamento de Defensa “seguirá coordinándose con la FAA para emplear este sistema de forma segura y garantizar que las aeronaves civiles, los pilotos, los equipos de navegación o los servicios de control de tráfico aéreo no se vean afectados”.