El Colegio de Médicos de Ciudad Juárez consideró que la falta de supervisión por parte de las diversas autoridades favorece que operen clínicas de cosmetología, donde no siempre intervienen médicos especialistas.
“Y justamente, derivado de que se hacen (intervenciones) en instalaciones no adecuadas, ese es el común denominador y ese común denominador pues lamentablemente nos lleva a una falta de supervisión institucional de parte del Gobierno, que permite que eso se haga”, consideró Lorenzo Soberanes, secretario del Consejo Consultivo del Colegio de Médicos de Ciudad Juárez.
Al final de cuentas, explicó, quienes instalan dichos establecimientos hacen su esfuerzo como empresarios de poner una pequeña clínica para tratar de competir con centros hospitalarios que tienen una mayor infraestructura.
Soberanes precisó que el médico Ángel Álvarez Regil –quien operó a la mujer que murió el 7 de octubre pasado, ocho días después de haberse realizado una abdominoplastia– sí es un cirujano plástico especializado y cuenta con certificaciones.
“El doctor Álvarez Regil sí es cirujano plástico, tiene su cédula profesional y tiene los derechos de patente para ejercer la especialidad”, anotó.
Sin embargo, dijo desconocer si la clínica contaba con todos los requerimientos solicitados por las autoridades.
Sobre las verificaciones
El médico sostuvo que no sólo por este caso, sino por otros que han ocurrido, las autoridades deberían intensificar las verificaciones, toda vez que son situaciones muy complejas.
“¿Quién es competente y a quién le competía la vigilancia de ese tipo de situaciones? Porque dijeras: ‘es que es el primer caso’; yo estaría de acuerdo, vamos a buscar la causa raíz, pero no es el primero”, puntualizó el también expresidente del Colegio de Médicos de Ciudad Juárez.
Recalcó que los establecimientos de salud son autorizados con base en su capacidad instalada para realizar determinadas funciones y es la Coespris la instancia que debe vigilar que se cumpla con las especificaciones establecidas en la ley.
Soberanes enfatizó que los establecimientos deben operar con las determinaciones con que fueron abiertos, y puso como ejemplo un local autorizado sólo para poner inyecciones y hacer pequeñas suturas.
“Si yo quiero hacer cirugía, quiere decir que tengo que tener una instalación que cumpla con las normas oficiales mexicanas, y ahí es donde está el problema”, lamentó.
Por ello, aseveró que Coespris tiene la responsabilidad de acudir para revisar que las instalaciones sean propias para eso, y no esperarse a que haya una denuncia o una solicitud por parte de instancias como la Fiscalía General del Estado.
El líder médico también indicó que las autoridades municipales, como Protección Civil y las encargadas de otorgar las licencias de funcionamiento, deben participar en la vigilancia por su lado, sobre todo por el auge de clínicas cosmetológicas que comenzaron a operar luego de que se abrieron maestrías de cirugía plástica en instituciones en línea y presenciales, en las que una gran parte de los inscritos no son médicos.
“Y Coespris tiene que apoyarse con Protección Civil, con el Gobierno municipal para ver si el establecimiento cumple con cajones de estacionamiento, con áreas de discapacitados, que si tengo extintor, todo; que si mis enfermeras y mi personal tienen cursos de primeros auxilios, todo esto está establecido en la ley”.
“Y para que yo aperture pues tengo que tener una licencia de funcionamiento”, recordó. “No son cosas que estemos inventando, son cosas en los protocolos legales de todo servicio, de todo negocio y la salud es negocio”.
No obstante Soberanes subrayó que, en el caso de las clínicas que sí cuentan con cirujanos plásticos certificados, también deben estar en regla. “No basta con que yo sea médico y no basta con que Coespris me dé permiso, tengo que cumplir con cuestiones prediales, y todo lo que de alguna manera establece el comercio en nuestra ciudad”.
Para Soberanes, acudir con un cosmetólogo en lugar de un cirujano plástico especializado, es equiparable a ir con un mecánico de barrio en lugar de la agencia.
“Tienes un carro del año que se prendió el foquito de los frenos y en lugar de regresarlo a la agencia porque te va a cobrar muy caro, se lo llevas a un mecánico de barrio. Y el mecánico de barrio pues va a hacer lo posible, y a lo mejor apaga el foquito, pero le sobró un tornillo, le sobró un resorte y no sabe de qué es y así te lo entrega”, comparó.
“Entonces tú sigues circulando, vas de viaje en carretera, se deteriora el sistema en los frenos, tu carro se voltea y hay un accidente. ¿Y a quién vas a responsabilizar? ¿Al mecánico, que no era competente para reparar tu carro o a ti porque no lo llevaste a la agencia para que manos expertas resolvieran el problema que se había presentado?”, cuestionó.
Reiteró el llamado a las personas que buscan realizarse alguna cirugía plástica a informarse de los antecedentes tanto de la clínica como del médico.
“Y que entiendan que a veces los mecánicos de barrio pues son buenos, pero no son competentes para modelos nuevos, y tu cuerpo es un modelo nuevo”, destacó.