Alberto Núñez Feijóo ha convertido la crisis de Ceuta del pasado verano en uno de los principales arietes de su precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre. El presidente del PP ha sostenido este martes que el Gobierno de Pedro Sánchez debió desplegar al Ejército en la frontera de la ciudad autónoma durante los días de la entrada masiva de inmigrantes y ha acusado al presidente de “mentir” al omitir en el Congreso la presencia de buques de guerra marroquíes en aguas españolas.
La nueva andanada política de Feijóo llega precisamente el día en que Felipe VI y la reina Letizia han realizado la primera visita de un monarca español a Ceuta en casi dos décadas. El viaje se produce algo más de dos meses después de la crisis migratoria del 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron desde Marruecos y la situación puso a prueba las costuras del Estado español para preservar la integridad de sus fronteras.
Feijóo ha defendido en una entrevista en esRadio que, ante aquella situación, “lo lógico” habría sido desplegar al Ejército de Tierra para salvaguardar la seguridad de la frontera española. El líder de los populares ha invocado el artículo 8 de la Constitución, que atribuye a las Fuerzas Armadas la misión de garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y su ordenamiento constitucional.
El líder de la oposición retoma con dureza el tema después de que se conociera que, durante aquellos mismos días, al menos una fragata y varias patrulleras de la Marina Real marroquí entraron en aguas territoriales de Ceuta, que el reino alauí reclama como suyas. La información publicada por El País señala que las incursiones se produjeron en varias ocasiones y que llegaron a registrarse situaciones de tensión entre embarcaciones de ambas marinas. La Armada española respondió con un despliegue disuasorio y las incursiones terminaron después de gestiones diplomáticas con Rabat.
Sánchez confirmó este lunes, en los corrillos de la recepción en el Palacio Real por la Fiesta Nacional, la entrada de los buques marroquíes y reconoció que fueron “días intensos” en los que hubo interlocución al más alto nivel. El presidente, sin embargo, quitó hierro al asunto y defendió la necesidad de mantener una relación de cooperación con Marruecos por su importancia en asuntos como la inmigración, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.
Es precisamente esa explicación la que Feijóo considera insuficiente. El líder del PP ha acusado al Ejecutivo de actuar con “frivolidad en los asuntos de Estado” y ha reclamado que un episodio relacionado con la soberanía nacional sea explicado en el Congreso. “Con Marruecos, lealtad y buena vecindad, pero también firmeza”, ha proclamado. El presidente del PP ha insistido en que Sánchez “miente” sobre lo ocurrido y ha relacionado la política del Gobierno hacia Marruecos con supuestos “intereses económicos de exdirigentes y Pegasus”.
Tenemos un Rey a la altura de la gran nación. Y España también tendrá un Gobierno a su altura. https://t.co/6BHWkEVMtA
— Partido Popular (@ppopular) October 13, 2026
El respaldo de Feijóo a Felipe VI
La visita de los Reyes a Ceuta ha permitido además a Feijóo reforzar su discurso sobre la presencia institucional del Estado en la ciudad. El dirigente popular ha elogiado expresamente a Felipe VI y a Letizia por desplazarse a Ceuta y posteriormente a Melilla, y ha presentado el viaje como una reafirmación de la soberanía española.
“España tiene un rey a la altura de la gran nación que somos”, ha afirmado Feijóo, antes de reprochar a Sánchez no haber acompañado al monarca. “Si hubiera sido presidente del Gobierno, no le habría dejado solo”, ha señalado. Felipe VI, durante su primera visita oficial a Ceuta como jefe del Estado, ha defendido precisamente que la soberanía y la integridad territorial de España “no son negociables” y ha asegurado a los ceutíes que no estarán “solos ni indefensos”. El Rey también ha reclamado mantener con Marruecos una relación basada en el respeto y la confianza.
El contraste entre la posición de la Corona y la del Gobierno se convierte así en uno de los ejes del discurso del PP sobre Ceuta. Feijóo promete que, si llega a La Moncloa, habrá un Gobierno que esté “a la altura” de la respuesta que, a su juicio, exige la situación de las ciudades autónomas.
“Vox no es nuestro enemigo”
La precampaña popular también empieza a perfilar la estrategia de Feijóo frente a Vox. El líder del PP ha evitado presentar a la formación de Santiago Abascal como un adversario electoral directo y ha insistido en que el objetivo prioritario es el cambio de Gobierno.
“Vox no es nuestro enemigo, no es nuestro adversario”, ha afirmado. Al mismo tiempo, ha marcado una diferencia entre ambas formaciones al recordar que el PP tiene experiencia de Gobierno y la ultraderecha no la tiene. “Ni cordón sanitario ni cordón umbilical”, repitió.
Feijóo asegura además que el PP afronta esta campaña con una movilización interna mayor que la de 2023. “El PP está enchufado”, ha dicho, al comparar la situación actual con las elecciones de julio de aquel año. En su discurso, ha reclamado a los populares “determinación” y ha advertido de que “no se puede fallar” ante la cita electoral del 29 de noviembre.
En Aragón, donde ha desarrollado parte de su agenda coincidiendo con las Fiestas del Pilar, Feijóo ha acompañado su discurso político con nuevas propuestas programáticas. A su compromiso de construir un millón de viviendas en cuatro años ha añadido que esa actividad permitiría crear, según sus propios cálculos, unos 500.000 empleos.
También ha reiterado sus compromisos sobre las pensiones, incluida la actualización conforme al IPC, y ha anunciado que su propuesta de financiación autonómica incorporará la despoblación entre sus criterios. El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha aprovechado la visita para confrontar el modelo del PP con el del Gobierno central y ha reivindicado el denominado Plan Pirineos, para cuyo desarrollo la comunidad asegura haber movilizado 200 millones de euros. @mundiario