Más de mil empleados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) protagonizaron ayer por la tarde una marcha de protesta en Ciudad Juárez, la cual partió de las afueras de su edificio sindical, sobre la avenida Vicente Guerrero, y concluyó en el mismo punto con una concentración.
La movilización formó parte de una jornada de protesta con respaldo a nivel nacional.
Luis Hernández, delegado sindical del Hospital General de Zona No. 6, detalló los objetivos principales de la marcha.
“Esta marcha es en apoyo al movimiento nacional que se está viviendo en la Ciudad de México y pues en todo México, más que nada para refrendar el apoyo a mis compañeros y buscar mejoras y conquistas laborales y principalmente exigir lo necesario para brindar una atención de calidad a todos los derechohabientes”.
Al referirse a la motivación central que detonó la protesta, el representante del gremio hizo énfasis en la importancia de la labor médica: “Yo creo que el que no dignifiquen al personal de salud tal como lo merecemos. A final de cuentas tenemos lo más preciado en nuestras manos, que es la vida de un ser humano, y pues queremos lo mejor para poderlos atender”.
Respecto al diálogo con el Gobierno federal, Hernández agradeció el posicionamiento de la Presidencia de la República y la apertura de reuniones con la dirección general: “Ya se pronunció la presidenta, un agradecimiento que se haya pronunciado, reconoció que el Instituto necesita, hubo algunas entrevistas con el director general. Agradecemos que pongan la atención pertinente porque eso necesitamos”.
No obstante, precisó que las mesas de negociación se mantuvieron “estancadas” desde el 8 de octubre: “La mesa de negociaciones desde un momento ya vimos que no fue posible desde el 8 de octubre. Claro que con estos movimientos el Gobierno entiende que el personal de salud tiene la mejor intención de brindar la atención”.
El trazado original estipulaba transitar por las avenidas López Mateos, De la Raza, Plutarco Elías Calles y Vicente Guerrero.
Sin embargo, el contingente decidió modificar y extender el recorrido para marchar hasta el Hospital General de Zona No. 6 en el Pronaf. Luego de su paso por el nosocomio, los manifestantes retomaron la avenida López Mateos para retornar al exterior de la sede sindical, donde permanecieron concentrados.
Ante las inquietudes de la población sobre posibles afectaciones a la derechohabiencia, el vocero sindical aclaró que las labores en las unidades médicas continuaron de manera regular.
“A final de cuentas nos debemos a la derechohabiencia y sí quiero que quede claro que la derechohabiencia siempre va a estar primero porque es nuestro deber. Todas las personas que ven aquí ya cumplieron con su jornada laboral. Yo quiero que la derechohabiencia esté tranquila porque los hospitales no han cerrado, siguen brindando la atención. Mis compañeros de turno vespertino están ahorita cumpliendo con su deber, atendiendo a la gente”, señaló.
Acumula siete crisis laborales desde el 2000
El desabasto de insumos, fallas de equipo de trabajo y reformas legislativas han provocado un historial de hasta siete manifestaciones de personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) desde el año 2000 en esta frontera.
En agosto del 2004, se registró una de las crisis más álgidas a nivel nacional y local. El personal médico de Juárez se unió a las megamarchas y amenazas de huelga en contra de las reformas a la Ley del Seguro Social impulsadas por el Congreso. Protestaron contra la modificación al Régimen de Jubilaciones y Pensiones que alteró los esquemas de contratación para las nuevas generaciones de trabajadores del Instituto, indican datos de archivos periodístico.
Cuatro años después, en junio de 2008, camilleros, enfermeros y personal administrativo realizaron paros escalonados de labores. Denunciaron múltiples fallas del sistema de climatización en las áreas de urgencias y quirófanos en varias clínicas durante las temporadas de calor extremo.
En octubre de 2014, en tanto, trabajadores activos y jubilados organizaron mítines en las subdelegaciones locales. Las movilizaciones se centraron en el rechazo a la universalización de los servicios de salud, bajo el argumento de que saturaría las clínicas locales, y la exigencia de cubrir cientos de vacantes “congeladas” de médicos especialistas.
Al inicios del año 2020, una nueva década se caracteriza por manifestaciones constantes.
En mayo de ese año, trabajadores del Hospital General de Zona número 6 protestaron tras el fallecimiento de compañeros médicos por contagios en plena contingencia por Covid-19. Las manifestaciones, que requirieron la presencia de corporaciones federales para resguardar las vialidades, exigían la entrega de equipos de protección individual adecuados y la separación de flujos de pacientes sospechosos.
Luego, en abril del año siguiente, sindicatos y personal de enfermería del Hospital General de Zona número 35 se manifestaron para denunciar hostigamiento laboral y la destitución arbitraria de líderes locales por parte del cuerpo administrativo de la delegación.
En febrero de 2022, personal del Hospital General Regional número 66 lideró una cadena de manifestaciones. Médicos y enfermeros acusaron un desabasto de insumos para cirugías, anestesia y material higiénico básico, registrándose múltiples jornadas de descontento.
Frena plantón trámites de becas, préstamos y defunción
Ivonne Portillo / El Diario
Los trámites de préstamos de la caja de ahorros, becas y pagos por defunción permanecen suspendidos por el cierre de las oficinas del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), informó ayer personal de la organización. Desde el jueves de la semana pasada, el plantón de trabajadores impide el acceso a la sede y a los archivos necesarios para atender las solicitudes.
“Todos los documentos que se tienen que resguardar, pues están en el sindicato”, explicó el personal consultado. Además de los expedientes, dentro del inmueble permanecen las computadoras y los programas para procesar los trámites, señaló la fuente, que no contó con una cifra de solicitudes pendientes ni de personas afectadas.
La caja de ahorros recibe aportaciones de los trabajadores y otorga préstamos que pueden utilizar ante una necesidad económica, indicó personal del SNTSS. La fuente relató que el viernes solicitó a la comisión de manifestantes permitir el ingreso del personal para abrir ese servicio: “Me dijeron que no, que no lo iban a permitir”.
Ernesto Rodríguez Esquivel, camillero del Hospital General de Zona número 6, y Gabriela Sánchez, asistente médica de la misma unidad, confirmaron que los manifestantes acordaron mantener cerradas las instalaciones. “No tenemos para cuándo parar”, expresaron sobre el plantón, cuya continuidad vincularon a una respuesta a sus demandas.
Rodríguez Esquivel y Sánchez señalaron que sus peticiones incluyen un aumento salarial del 10 por ciento y el suministro de insumos para atender a los derechohabientes. “Los compañeros ya están cansados de siempre estar comprando sus jeringas, sus torundas, guantes, baumanómetros, oxímetros”, manifestaron al explicar los gastos que, según sus testimonios, asume parte del personal.
El cierre impide el acceso de 11 integrantes de la estructura seccional que trabajan habitualmente en esas oficinas, además de los empleados del sindicato, indicó la fuente sindical. Estimó que en Juárez hay aproximadamente 11 mil 500 afiliados de distintas categorías del IMSS, aunque no precisó cuántos requieren actualmente algún trámite.
Los representantes seccionales mantienen la atención telefónica y las visitas a las unidades cuando los trabajadores solicitan apoyo, aseguró el personal consultado. “Vamos a las unidades cuando nos llaman”, señaló, y mencionó que ayer participó en la supervisión de exámenes para cambios de rama, como parte de sus funciones sindicales.
Hospitales, clínicas y guarderías continúan sus actividades, afirmaron Rodríguez Esquivel y Sánchez. Explicaron que los participantes se organizan para acudir al plantón durante sus descansos o después de sus turnos: “Los que tenemos el tiempo, que estamos de descanso, que vamos saliendo de nuestra guardia, somos los que venimos a apoyar”.
Una oficina alterna podría ser una opción si el cierre se prolonga, planteó la fuente sindical, aunque hasta ayer no había una decisión al respecto. “No tenemos instrucción formal de qué es lo que vamos a hacer”, señaló sobre la alternativa para reanudar los trámites cuyos documentos y equipos permanecen dentro de la sede.