
El Kremlin declaró el martes que le complacía que el primer ministro electo de Hungría, Péter Magyar, pareciera abierto a un diálogo pragmático, mientras Moscú adopta una postura de esperar y ver tras la derrota electoral de su socio más cercano en Europa, Viktor Orbán.
«Por ahora, podemos constatar con satisfacción, según entendemos, su [de Magyar] disposición a entablar un diálogo pragmático», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov. «En este caso, existe una voluntad mutua por nuestra parte, y actuaremos en consecuencia, siguiendo las medidas concretas adoptadas por el nuevo gobierno húngaro».