Afiliados de la organización Que Siga la Democracia ingresaron al Tribunal Electoral para exigir al presidente, Gilberto Bátiz, resolver su registro como partido.
Una decena de personas entró como "público" a la Feria del Libro que realizó el organismo en sus instalaciones, y cuando Bátiz apareció, lo acorralaron para cuestionarle cuándo resolvería.
El Tribunal Electoral lleva 111 días analizando si entregará a las organizaciones Que Siga la Democracia y México Tiene Vida su registro como partido político, pues el INE se los negó al detectar diversas irregularidades en su financiamiento.
El 5 de octubre, el líder de esa agrupación, Edgar Garza, presentó una "excitativa de justicia" ante la Sala Superior, en la que demanda disponer lo necesario para que su caso sea resuelto sin mayor dilación.
"Toda vez que el plazo legal para su resolución ha transcurrido en exceso, en perjuicio directo y creciente (para la organización), cuya situación frente al Proceso Electoral Federal 2026-2027 depende en buena medida de lo que aquí se resuelva", indica en el documento presentado.
Este miércoles, otro grupo de afiliados a esa agrupación entregaron un pliego petitorio a Bátiz en el que advierten que la demora mantiene en suspenso el derecho de la asociación política, porque están en la incertidumbre jurídica sobre su papel en el proceso electoral del próximo año.
Arturo Antero, afiliado de la organización en el Estado de México, fue quien encaró a Bátiz.
Sin embargo, el presidente del Tribunal Electoral únicamente le respondió: "Pronto tendrán una respuesta a su incidente".
Fuentes de la Sala Superior afirmaron que tanto las impugnaciones como los incidentes no tienen un tiempo para su resolución, pues los magistrados no obedecen a una agenda política, por lo que no cederán a presiones de ningún tipo.
En el proceso de creación de nuevos partidos en el 2020, el INE acordó el registro el 4 de septiembre, y el 15 de octubre de ese año, el Tribunal Electoral resolvió las impugnaciones de las organizaciones. Es decir, 40 días después.
Sin embargo, la Sala Superior argumenta que no existe un plazo para resolver, por lo que los recursos deberán esperar su turno.