El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que China está feliz de que él esté abriendo el Estrecho de Ormuz y aseguró que el país asiático acordó no suministrar armas a Irán.
"China está muy contenta de que esté abriendo permanentemente el Estrecho de Ormuz. Lo hago también por ellos, y por el mundo. Esta situación no volverá a repetirse. Han acordado no enviar armas a Irán.
"El presidente Xi me dará un fuerte abrazo cuando llegue allí en unas semanas. ¡Estamos trabajando juntos de forma inteligente y muy eficaz! ¿Acaso no es mejor que pelear? PERO RECUERDEN, somos muy buenos peleando, si es necesario, ¡mucho mejores que nadie!", escribió Trump en Truth Social.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió en una carta al Mandatario chino, Xi Jinping, que no suministrara armas a Irán, y Xi respondió que China no estaba abasteciendo a Teherán, dijo Trump a Fox Business Network en una entrevista emitida este miércoles.
Trump, en la entrevista grabada el martes, no precisó cuándo se intercambiaron las cartas.
La semana pasada, amenazó a los países con un arancel inmediato del 50 por ciento si suministraban armas a Irán.
"Le escribí una carta pidiéndole que no lo hiciera, y él me escribió una carta diciendo que, en esencia, no lo está haciendo", dijo Trump.
También afirmó que no esperaba que los cambios en el mercado mundial del petróleo, provocados por la guerra contra Irán y la situación en Venezuela, afectaran a la dinámica de la reunión que tiene prevista con Xi el mes que viene.
"Él es alguien que necesita petróleo. Nosotros no", agregó Trump.
Xi rompió su silencio de casi siete semanas sobre la guerra en Irán el martes advirtiendo que el orden mundial se está "desmoronando en el caos", mientras se comprometió a desempeñar un "papel constructivo" en Oriente Medio.
Aumentando su propia retórica, el Ministerio de Exteriores en Pekín calificó el control de Ormuz impuesto esta semana por el Presidente estadounidense como "peligroso e irresponsable".
Hasta ahora, no hay indicios de que se vaya a retrasar la visita de Trump a Pekín prevista para mediados de mayo.
El martes se reunió con David Perdue, el Embajador de Estados Unidos en China, para preparar el viaje, que sería el primero de un Presidente estadounidense al país desde su última visita en 2017.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, dijo este miércoles que ambos países han "mantenido comunicaciones" sobre la visita de Trump.